sábado, 28 de diciembre de 2013

EL PERSONAJE DEL AÑO 2013

EL PERSONAJE DEL AÑO
Los internautas indignados.

Tuitero o usuario de Facebook, el personaje del año es usted. Porque con sus trinos y estados, retuits y “likes”  ustedes ejercieron la presión ciudadana que impidió, entre 2012 y 2013, muchos exabruptos y desmanes de la clase política que hubieran sido nefastos para el país.


Es de ustedes la culpa de que el precio de la gasolina, aunque sigue costosa, esté hoy a precios de 2010. Si no es por su indignación en las redes con la campaña #GasolinaA5mil y la presión constante contra el gobierno, el mostrar estadísticas que indican que nos venden gasolina a precio de importadores cuando somos productores y exportadores, la gasolina estaría hoy a 11 mil pesos y no a los 8.150 que cuesta hoy.


Y aunque muchos digan que un tuit o un “muro” no sirve para nada, si no es por HT (Hashtags) como #TayronaNoSeVende, #TayronaEsSagrado, #TayronaLibre o #TayronaSeRespeta seguramente, los Dávila, los mismos de Agro Ingreso Seguro, estarían inaugurando para esta temporada decembrina un hotel en las entrañas de ese santuario natural que a nadie puede pertenecer en exclusiva porque le pertenece a los indígenas de la Sierra y a los pulmones de toda la humanidad. De hecho, la hoy Ministra de Medio Ambiente, Luz Helena Sarmiento, ya les había expedido la licencia ambiental desde su cargo en la ANLA.


Ustedes hicieron posible la ley que endureció las penas a conductores ebrios al convertir en tendencia (TT) #CárcelABorrachosAsesinos y #NoMásBorrachosAsesinosAlVolante. Porque recordemos que ya el Congreso había hundido una ley similar a pesar de la presión que imprimimos con el #RenuncieMerlano congresista que embriagado se negó a la prueba de alcoholemia argumentando que era un senador con 50.000 votos. Pero la presión ciudadana, a raíz de la muerte de las ingenieras Diana Bastidas y Ana Torres a manos de Fabio Salamanca, catapultó la necesidad de los congresistas de emprender acciones ejemplarizantes.


Fueron ustedes los que le recordaron al Presidente Santos que el tal paro agrario que paralizó al país por tres semanas sí existía con los HT: #MePongoLaRuana #LoQueEsConElCampesinoEsConmigo #ElParoSeCreció y #ElTalParoSíExiste.


Con el HT #NoALeyLleras impidieron ustedes que la llamada “Ley Lleras” acabara con la libertad de expresión en las redes sociales. Es cierto que los derechos de autor se deben proteger, pero también es cierto que las redes sociales son un instrumento de conocimiento para la humanidad que no debe ser limitado.


Ya desde diciembre de 2012 con el TT #LibérenlosYa que se multiplicó por miles y que llegó hasta los medios de comunicación, hicimos que las FARC entendieran que el secuestro no es el camino para hacer una revolución. Finalmente soltaran a los últimos militares secuestrados, algunos de los cuales cumplieron 14 años en cautiverio. Lástima que lo entendieron cuando ya cientos de familias estaban destrozadas por las secuelas económicas y psicológicas que deja ese maldito flagelo.


Con el HT #NoALey30 y multitudinarias marchas de los estudiantes, hicieron ustedes posible el retiro de la “Reforma de la Educación” que, soterradamente pretendía la privatización de la Educación en Colombia.


Los partidarios del Alcalde tuitearon #PetroSeQueda y los que critican su gestión dijeron #PetroSeVa.  A Santos no le fue bien pues varias tendencias criticaron su gobierno con #CacerolazoASantos y #NoReelecciónDeSantos.


Con HT como #CongresoCorrupto #PremiosCarroña y otro convocando a la #Corzotón han ejercido ustedes control social sobre una entidad repleta de odiosos privilegios que no logra interpretar el sentir ciudadano que reclama reformas urgentes para depurar las costumbres políticas. Con #MarchaDeLosAntifaces convocamos la primera marcha pacífica contra la corrupción en varias ciudades del país.


Luego recordaron que #JaimeGarzónVive durante su aparición en 20 capítulos de la serie Tres Caínes y los que no estuvieron de acuerdo con la serie tuitearon #NoEnTresCaínes.
Los defensores del Proceso De Paz de la habana también se hicieron sentir con campañas como #CreoEnLaPaz, a la vez que un sector impulsó una campaña tendiente a pedir que se enjuicie a los miembros de las FARC con el HT: #PazSinImpunidad


Exitosas fueron las campañas #SanciónEjemplarALaDrummond luego del vertimiento de toneladas de carbón al mar; #FinAPensionesDescaradas en contraposición al carrusel de las pensiones descubierto al interior de las altas cortes y el Congreso de la República; #SanturbánNoSeVende para impedir que las multinacionales de la minería acabaran con el páramo que surte de agua pura a 1.5 millones de santandereanos y #FueraEmilioOtero, el otrora poderoso secretario General del Senado que llegó a tener tanto o más poder que cualquier senador elegido, dicen que debido a sus constantes favores a los congresistas para que estos no perdieran sus dietas ante ausencias y otras faltas.


También perdimos batallas como las de #NoAReelecciónDelProcurador por las denuncias claras de clientelismo contra Ordóñez y #RoyDespilfarroSinBarreras, en alusión a la compra de 200 camionetas blindadas para los 100 senadores. Estas campañas no dieron resultados porque si hay un sordo en nuestra vida política es paradójicamente el Congreso de la República que lleva sobre sus hombros el peso de la tal “Democracia Representativa”, que no existe en la práctica por cuanto sus miembros solo se representan así mismos y a sus patrocinadores, muchos de ellos narcotraficantes, cacaos de la economía y mafias de la contratación. Aunque no logramos el objetivo también nos hicimos sentir con las campañas #NoAReformaTributaria y #RevoquemosElCongreso emprendida por el Senador Camilo Romero. De otro lado, esta por verse si los partidarios del #VotoEnBlanco podremos celebrar en marzo y mayo próximos un triunfo histórico en las urnas.


Pero quizá, la más importante de las cruzadas, la dieron los tuiteros el año pasado con el HT #SeMueveLaContraReforma con el que se impidió que el Presidente Santos Sancionara la ley más nefasta de nuestra reciente historia: La “Reforma de la Justicia” por medio de la cual los Congresistas, en claro conflicto de interés, se quitaban de encima el régimen de inhabilidades e incompatibilidades para burlar la pérdida de investidura. Una ley maléfica que sacaba de las cárceles a decenas de colegas condenados o procesados por corrupción y parapolítica.


Todo nació en una reunión que celebramos en las escalinatas de la Universidad Javeriana con un grupo de indignados entre los que estaban Víctor Solano, Mary Hengy Torres, Catherine Juvinao, María Natalia Baquero, Walter Albrecht, Laura Robles, Andrés Velásquez, Mario Prieto Romero, Marta Alvarado, @arttesano y otras personas cuyos nombres se me escapan y por lo cual les pido disculpas. Para empezar nos bautizamos con el nombre de “Constituyente Primario” en alusión al artículo de la Constitución Nacional que nos endilga la soberanía de la cual emana el poder. El Congreso ya había aprobado 7 de los 8 debates que se requieren para hacer una reforma constitucional (acto legislativo). Los congresistas, de espaldas al pueblo que los eligió, tenían todo listo para celebrar ese “acto para delinquir” de la mano de su director de Orquesta el Senador Juan Manuel Corzo.


Entonces vino la lluvia de ideas para detenerlos en busca de un Hashtag que aglutinara la indignación colectiva. Al final aprobamos el propuesto por Catherine: #SeMueveLaContrareforma. Empezamos, como virus a tuitearlo sin descanso. No obstante la contundencia de la tendencia que se ubicó en primer lugar durante varias horas, los Congresistas aprobaron el octavo y último debate el 20 de junio, y lo que es peor, durante la conciliación del proyecto entre Cámara y Senado, estos 12 legisladores introdujeron toda clase de micos para empeorar lo que ya era una monstruosa y criminal ley de impunidad e inmunidad parlamentaria: Alejandro Carlos Chacón Camargo, Germán Varón Cotrino, Carlos Edward Osorio, Gustavo Puentes Díaz, Orlando Velandia Sepúlveda y Roosevelt Rodríguez Renjifo de la Cámara de representantes y, Eduardo Enríquez Maya, Jesús Ignacio García, Juan Carlos Restrepo, Juan Manuel Corzo, Luis Fernando Duque, Martín Emilio Morales, del Senado de la república. Era tanto el deseo de torcer la constitución a su favor que estos doce buitres expulsaron de las sesiones al ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra.

Con 8 debates aprobados, solo quedaba esperar la firma y promulgación del proyecto por parte del Presidente de la República. Conocedores de la debilidad del presidente ante la opinión pública y de su susceptibilidad a la baja en las encuestas, enfilamos baterías hacia él. Era nuestro último cartucho. Entonces convocamos a muchos tuiteros, a una jornada de vigilia por la defensa de la democracia y empezamos a fortalecer el hashtag #SeMueveLaContraReforma día y noche. Literalmente. Fueron tres jornadas de 24 horas en las que miles de ustedes preguntaban al presidente cosas como ¿Presidente Santos, pasará a la historia como el sepulturero de la Constitución de 1.991? ¿Presidente Santos, patrocinará usted con su firma la promulgación de una ley criminal?. Presidente Santos usted prometió luchar contra la corrupción que legitimará con la firma de la reforma de la justicia. Y la estrategia dio resultado. El 22 de junio, el Presidente apareció en la televisión y dijo las palabras soñadas por todos: "Devolveré al Congreso, con objeciones, por razones de constitucionalidad y también de conveniencia, el proyecto de Acto Legislativo". Era la primera vez en la historia del país que un Jefe de Estado acudía a una decisión de este tipo. Hubo abrazos y lágrimas. Celebramos a rabiar. Nos sentimos útiles para la sociedad.


Por esta y las anteriores razones, amigos tuiteros y usuarios de Facebook, son ustedes el personaje, no solo de este año, ni del año pasado, sino de la década porque, de seguro, ganarán más batallas.


Solo falta que esta valiosa participación de las redes sociales se traslade a las urnas para cerrar el ciclo de una revolución pacífica. Urge un castigo electoral a toda la clase política que despreció a los ciudadanos por décadas y que los usa en época de elecciones con humillantes prebendas. Urge hacernos sentir como las mayorías que somos para deslegitimar sus curules, muchas de las cuales obtienen con Fraude. Urge demostrar que el constituyente primario está vivo y de regreso a reclamar el derecho constitucional a dirigir los destinos del país. Urge un triunfo ciudadano en las urnas que deslegitime y avergüence ante el mundo a toda la clase política colombiana culpable del saqueo y la violencia que hemos vivido por dos siglos. Podemos, tenemos con qué y queremos.

martes, 17 de diciembre de 2013

ASÍ SE ROBAN LAS ELECCIONES EN COLOMBIA

Las Pruebas del Fraude Electoral.

En Colombia, desde hace siglos, los corruptos se eligen con todo tipo de trampas y artimañas. Trataré de demostrarlo en esta investigación que empecé en 1.998 y aún no termino.

Comprando votos, pagando registradores, financiando campañas con dineros del narcotráfico o de contratistas corruptos, adulterando las actas electorales, adulterando resultados electrónicamente, amenazando electores, sobrepasando los topes de financiación, acomodando encuestas, obligando a funcionarios públicos a votar so pena de perder el puesto o, asesinando a candidatos que no representan a la clase política corrupta, las mafias del poder se las arreglan siempre para salir avantes en los distintos procesos electorales que los perpetúan en el poder. En dos entregas y retratando varias formas de fraude electoral, trataré de explicar por qué en Colombia no existe democracia.

CASO 1. PARTICULARÍSIMAMENTE: Transcurría el año de 1999, me encontraba adelantando una extensa investigación para escribir el libro Así se roban las elecciones en Colombia, que a la postre publiqué en 2002, cuando hallé en un estante del Archivo Nacional, una carta mohoseada y amarillenta, escrita por un campesino de Viotá, al General Rafael Uribe Uribe. En letra pegada y carente de ortografía el hombre le advertía al líder liberal que el alcalde de su pueblo, del Partido Conservador, estaba favoreciendo con los certificados electorales a sus copartidarios. (En esa época, 1896, solo podían sufragar las personas del género masculino, que supieran leer y escribir y los que, en su defecto, poseyeran un capital mínimo de $100.000). Relata el campesino que como la mayoría de las personas no tenía un capital tan considerable, tuvieron que demostrar sus conocimientos de lectura a un delegado de la alcaldía que ordenó hacer dos filas. Una de conservadores y una de liberales. A los conservadores los puso a leer palabras cortas como casa, sol, luna, mamá y papá y a los liberales palabras de difícil lectura y pronunciación como “particularísimamente” que fue la palabra que al remitente de la carta le tocó leer. Como no la leyó rápida y fluidamente le fue negado el certificado electoral. Ganó el Partido Conservador y, por trampas electorales como esta, que impedían su acceso al poder, los liberales se fueron a la guerra. Una guerra que duró 1.000 días.

CASO 2: EL VOTO INVISIBLE: Por la misma época, dos lustros antes, Rafael Núñez fue elegido para su segundo período con cinco votos contra cuatro. Lo raro es que en la época solo existían ocho departamentos en Colombia y cada delegado solo podía votar una vez.

CASO 3: EL CHOCORAZO: El 19 de abril de 1970 sobre las nueve de la noche la Anapo, con su candidato Gustavo Rojas Pinilla, abuelo de Iván y Samuel Moreno, encabezaba los escrutinios durante las elecciones presidenciales frente al candidato conservador Misael Pastrana Borrero, padre de Andrés Pastrana Arango. De repente se fue la luz, la gente se inquietó, el presidente Carlos Lleras Restrepo, abuelo de Germán Vargas Lleras, decretó el toque de queda y, al día siguiente, Misael Pastrana, padre de Andrés Pastrana, fue proclamado Presidente de la República. Los movimientos que en esa entonces luchaban contra el Frente Nacional que montaron arbitrariamente los partidos Liberal y Conservador consideraron que no había garantías para acceder al poder por las vías democráticas y, algunos se alzaron en armas creando el grupo Movimiento 19 de abril, M-19.
Otro caso de chocorazo lo retrata en un libro la exmagistrada Adelina Covo. Dice que para las presidenciales de 1904, las actas de votación de La Guajira fueron manipuladas por el general Juanito Iguarán, quien las hizo firmar en blanco y las llenó con posterioridad y a su antojo a favor del general Rafael Reyes, quien a la postre resultó presidente. Las órdenes del traslado en blanco de las actas las impartió desde Bogotá, don Miguel Antonio Caro, presidente conservador.

CASO 4: MATAR AL QUE VA GANANDO. En Colombia han asesinado a seis candidatos presidenciales, cifra sin precedentes en ningún país del mundo. Lo curioso es que los seis representaban un peligro para el régimen de turno.

El 9 de abril de 1948 cuando adelantaba una arrasadora campaña para la Presidencia de la República por el Partido Liberal, fue asesinado Jorge Eliécer Gaitán, candidato que se perfilaba como el ganador de las elecciones. Nunca se supo quién contrató a Roa para asesinarlo pero se intuye que se trató de fuerzas de poder aterradas con la llegada a la Presidencia de un hijo del pueblo. Roa fue linchado por las masas enardecidas.

El 18 de agosto de 1989 fue asesinado Luis Carlos Galán. Se sabe ya que los autores intelectuales fueron políticos como Alberto Santofimio y narcotraficantes como Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha. Galán acababa de regresar al Partido Liberal luego de nueve años de disidencia. Y lo hizo sobre la base de escoger el candidato liberal, ya no en amañadas y manipuladas convenciones,  sino, a través del mecanismo de la consulta popular. Además de Galán, eran precandidatos al momento de su asesinato, Hernando Durán Dusán, Alberto Santofimio, Ernesto Samper y  Eduardo Mestre. Los generales Peláez Carmona director de la Dijín y Maza Márquez, director del DAS, arrestaron e inculparon por el magnicidio a Alberto Jubiz Hasbún quien permaneció cinco años preso hasta que pudo demostrar que la noche de los hechos estaba en un curso de cultivos hidropónicos.
El 11 de octubre de 1987 fue asesinado el candidato presidencial por la UP Jaime Pardo Leal y contrario a lo que se esperaba, este crimen no puso fin al genocidio de militantes de ese partido de izquierda sino todo lo contrario. Al crimen de Jaime Pardo le siguieron el de otros miles de copartidarios entre concejales, alcaldes y congresistas. No hay cifras oficiales exactas pero es un hecho que cayeron bajo las balas asesinas de paramilitares coaccionados por sectores de la política, entre 4.000 y 6.000 miembros de la UP.

El 22 de marzo de 1990, frente a su numerosa escolta en una sala de espera del aeropuerto Eldorado, las mismas fuerzas oscuras del narcoparamilitarismo asesinaron a Bernardo Jaramillo, otro candidato presidencial de la UP. A Jaramillo le disparó un niño de 15 años, Andrés Arturo Gutiérrez Maya, quien semanas después fue asesinado con su padre mientras gozaba de un permiso extramuros. Entusiasmaba el líder de izquierda con su campaña “Venga esa mano País”. Un mensaje de reconciliación que amenazaba a la clase política con una sorpresa en las urnas.

El 26 de abril de 1990, Gerardo Uribe Gutiérrez, otro niño de 15 años, pagado y entrenado por el Clan Castaño,  asesinó dentro de un avión en pleno vuelo, al líder del recién desmovilizado M-19, Carlos Pizarro. Apenas cometió el crimen, el niño sicario levantó las manos para entregarse pero los agentes del DAS, Alberto Romero y Jaime Ernesto Gómez Muñoz lo acribillaron aunque nadie sabe de dónde sacaron las armas que estaban prohibidas en pleno vuelo. Pizarro aparecía en las encuestas con un alto índice de popularidad.

El 2 de noviembre de 1995, fue asesinado el líder conservador Álvaro Gómez Hurtado quien se encontraba ejerciendo una cruda oposición al Gobierno de Ernesto Samper por el ingreso de millones de dólares a su campaña presidencial, provenientes del Cartel de Cali. Por el crimen de Gómez fue condenado Héctor Paúl Flórez Martínez, quien, como lo indican varias pruebas, se encontraba en el entierro de una vieja matrona, Purificación de Tobar, en Sincelejo (Sucre). Esa ciudad está a mil kilómetros de distancia del lugar del crimen. Carlos Alberto Lugo Álvarez,  el testigo que inculpó a Flórez dijo después que había declarado bajo amenazas de coronel Germán Osorio, exedecán de Ernesto Samper.

CASO 5: FINANCIACIÓN ILÍCITA.  Se sabe que muchas campañas en el país han sido pagadas con dineros de narcotraficantes, paramilitares y contratistas corruptos. Sin embargo, el caso más sonado es el del ingreso de millones de dólares a la campaña Samper Presidente. El caso que fue denunciado a través de casetes de audio por el candidato Andrés Pastrana y luego corroborado por Santiago Medina, tesorero de la campaña y por Fernando Botero Zea, jefe de debate de la misma, fue fallado a favor del presidente Samper por parte de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. La Comisión Ciudadana de Seguimiento descubrió que los representantes que votaron a favor de la preclusión del proceso 8.000 fueron “curiosamente” beneficiados con cupos millonarios en el “Fondo de cofinanciación” que entregaba a los congresistas la potestad de postular proyectos. Una especie de auxilios parlamentarios disfrazados. Para citar un solo caso, en 1995 el departamento de Córdoba de donde es oriundo el investigador del presidente Samper, Heyne Mogollón,  recibió 1.017 millones de la época mientras que en 1996, fecha del juicio contra Samper el departamento recibió 2.380 millones, es decir, un incremento del 120%. Caso parecido al del representante Lázaro Calderón, miembro de la Comisión de Acusaciones, cuyo departamento, el Cesar,  obtuvo de los fondos 1.194 millones en 1995 y 3.362 millones en 1996, para un incremento del 218%.

Recientemente se empieza a descubrir la financiación de la empresa Saludcoop a varias campañas al Congreso y a la Presidencia y toda la vida han sido famosos los aportes de todos los grandes grupos económicos a las campañas presidenciales.

En Colombia la democracia es una farsa. Trasteo de votantes, compra de votos, carrusel de tarjetones, homogenización del jurado, adulteración de actas electorales, muertos que votan, utilización de las cédulas de los abstencionistas, transcripción electrónica fraudulenta de las actas,  modificación de resultados mediante acceso al sistema de la Registraduría, encuestas amañadas, proselitismo armado y promesas incumplibles hacen parte del menú con el que queda demostrando que en Colombia no existe democracia. Por eso resulta difícil que a corporaciones públicas, alcaldías gobernaciones y a la misma Presidencia de la República lleguen personas honestas. Sigamos viendo.

CASO 6: FRAUDE EN ACTAS E-14 Y E-24. El 8 de marzo de 1998, a las cuatro de la tarde, cuando se cerraron las urnas, Juan Manuel dejó de ser el muchacho que, con matrícula en mano, pedía limosna en las colas del estadio El Campín para poder estudiar. Se acababa de convertir en uno de los 268 congresistas elegidos popularmente en todo el país. 17.568 personas, en su mayoría habitantes de Ciudad Bolívar, le entregaron su voto de confianza para que los representara en el Congreso de la República. Luego de leer el último boletín de la Registraduría en el que se escrutó el 99,66% de las 9.696 mesas, Juan Manuel Hernández, un joven de esa localidad deprimida de la Capital, que estudió arquitectura en la universidad la Gran Colombia, con su propio esfuerzo, celebró hasta altas horas de la noche su elección como representante a la Cámara por Bogotá, junto a adeptos y familiares. Había alcanzado la última de las 18 curules de esa circunscripción electoral. Ni él mismo lo podía creer, su sueño lejano de llegar a ser algún día, Congresista de la República se había cumplido.
Pero ese sueño duró apenas unas horas. Mientras celebraba su sorprendente triunfo electoral, en la Registraduría de Usaquén, las manos criminales, que sobran en este país, estaban acomodando las votaciones para que Antonio José Pinillos, ubicado esa noche en el puesto 19 de las votaciones, pasara a ocupar la curul 18 de Hernández. Y lo lograron. Al día siguiente cuando abrió las páginas de un periódico para ver su nombre en la lista de elegidos, Juan Manuel se quedó atónito con una noticia según la cual, ya no era Congresista de la República. En la casilla donde mostraban los nombres de los 18 representantes por Bogotá no estaba el suyo. En cambio, aparecía el de Antonio José Pinillos Número 132 en el tarjetón.

Bolivar 1¿Qué pasó? Miembros corruptos de la Registraduría de Usaquén o de las comisiones escrutadoras, le vendieron a Pinillos los votos que le faltaron para salir elegido. El fraude se cometió en la trascripción electrónica de 15 de las 118 mesas de votación del puesto 12 de Usaquén, ubicado en el Centro Comercial Unicentro.

¿Cómo se hizo el fraude? Las actas E-14, que llenan y firman los jurados de votación con base en los votos que obtengan los candidatos, fueron adulteradas durante su transcripción electrónica. De este modo, en la mesa 75 el candidato Pinillos aparece con “0” votos pero en el acta “E-24” aparece con 20. En la mesa 77 Pinillos tiene 1 voto y en el E-24 aparece con 9. En la mesa 82 no obtuvo votos pero en el acta E-24 aparece con 16. En la mesa 84 obtuvo cero votos y en el E-24 aparece con  18. Ver pruebas en las siguientes fotografías:



A Enrique Parejo González, A Parmenio Cuéllar, a María Paulina Espinosa, a Pablo Victoria y a otros candidatos, opositores al proceso 8.000, también los sacaron de la lista de elegidos durante la misma noche. A Parejo le sucedió igual que a Juan Manuel Hernández. El día de la elección apareció entre los 100 senadores elegidos y a la mañana siguiente resultó en el puesto 101. No se puede decir que inexplicablemente porque la corrupción electoral en Colombia lo explica todo. También lo explican cientos de actas electorales burdamente adulteradas, como estas que encontré durante la investigación:

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En solo 7 mesas electorales al Candidato Enrique Caballero Aduen, años después condenado por la parapolítica, le metieron 700 votos con solo anteponer un número “1” a sus votos obtenidos en las mesas del municipio de Pueblo Viejo Magdalena. 
Esto no sucedió solamente con este candidato ni exclusivamente en 1998. Sigue sucediendo. En las últimas elecciones para Congreso de la República, celebradas en 2010 hubo tantas o más irregularidades. A la actual senadora Astrid Sánchez Montes de Oca, del Partido de la U, hermana del exgobernador de Chocó Patrocinio Montes de Oca, condenado por peculado, y del exrepresentante a la Cámara Odín Sánchez Montes de Oca, condenado por parapolítica, le agregaron 4.000 votos correspondientes al mismo número de tarjetas no marcadas en el Departamento de Chocó. Y aunque el Concejo Nacional Electoral le anuló esos 4.000 votos, la honorable congresista heredó la curul que perdió el senador Merlano por tráfico de influencias. La posesionaron como madre de la patria sin sonrojarse.

¿Cómo se cometió el Fraude en favor de la señora Montes de Oca? En los municipios de Sipí, Ríosucio, Medio Baudó, Unguía, Nuquí, Acandí, Medio San Juan, Carmen del Darién, Bahía Solano, Litoral de San Juan, Juradó, Medio Atrato, Bojayá, Río Quito y Alto Baudó, en Chocó, desaparecieron cerca de 4.000 tarjetones no marcados. Curiosamente la misma cifra que le fue agregada a la Honorable Congresista. ¿Pero por qué esta señora no está en la cárcel sino haciendo las leyes de un país? Sencillo: porque las leyes electorales son hechas por corruptos para favorecerse entre sí, bajo premisas inmorales como el yo te ayudo tú me ayudas, yo te protejo tú me proteges, yo te tapo tú me tapas.Y nosotros callados.

Por ello es imposible hacer justicia frente a un fraude. Primero por los tiempos. Para descubrir el Fraude de 1998 tardé 4 años leyendo y comparando 66.000 actas electorales. Pero la ley electoral solo otorga 72 horas para impugnar resultados mediante reclamación escrita durante los escrutinios. Segundo, porque la justicia no actúa. Tan pronto como conocí las irregularidades de la curul 18 me fui a la Fiscalía e instauré demanda penal por fraude electoral contra el Congresista Pinillos. Tardé varios años averiguando qué había pasado con el proceso hasta que el representante cumplió su período de cuatro años como congresista. Nunca sucedió nada. El país los premia con jugosas pensiones. Y nosotros callados.

Como escribió el propio Enrique Parejo González en el prólogo del libro que escribí en 2002 y que lleva el mismo título de esta columna: “En Colombia, se respira un aire de inmoralidad política hace mucho tiempo. La honradez se ha convertido en una excepción, debiendo ser la regla. Por esa razón, quienes respiran ese aire contaminado se habitúan tanto en él, que terminan por no sentir ninguna molestia al respirarlo”. “En Colombia la clase política ha hecho del fraude electoral uno de los instrumentos más idóneos para hacerse a las palancas del poder y mantenerse en él. Desde allí, corrompe todo lo demás”.

En la tercera y última entrega de este informe les contaré sobre otras aberraciones que le dejarán claro la urgencia de arremeter, con toda la dignidad que le quepa en el pecho contra este puñado de delincuentes que se aprovechan de nuestra indiferencia, de nuestro miedo y de nuestra pereza para saquear el dinero de nuestra educación, nuestras obras públicas, nuestra salud.

Los dejo con esta última acta, de San Juan de Palos Prieto, puesto 40, mesa 1, en la que se muestra cómo al candidato Luis Ignacio Vives Lacouture le ponen 30 votos de más, agregándole un 1 a los 3 que había sacado en esa mesa. Casi los mismos votos que equivalen a las 30 tarjetas no marcadas, número que fue burdamente tachado con un “1”. Esto para que sepan porqué las mayorías del Congreso no han querido modernizar un sistema electoral arcaico, corrupto e imperfecto.

Bolívar3Para resaltar y si fuera posible hacer un monumento en nuestro recuerdo, al quijote que en plena época de coacción armada, en una zona donde la compra del voto es la regla, se atrevió a depositar ese solitario voto en blanco que aparece en esta acta. Para ese ser de tremenda estatura moral, para esa persona que conoce la dignidad. Para ese elector ejemplar, consciente, insobornable y libre, todo mi respeto, admiración y aplausos eternos. Nunca sabremos quién es pero su ejemplo vivirá en los corazones de quienes lean esto:















Ahora les enseño dos pruebas de Fraude con una distancia de 129 años, solo para significar que toda la vida hemos estado en manos de pillos. Esta de 1884:

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El autor de esta publicación de septiembre 13 de 1884 advierte sobre unas anomalías. Dice por ejemplo que no aparecen votos liberales en los registros de las mesas 1 y 2 cuando muchos miembros de ese partido, entre ellos Salvador Camacho Roldán sufragaron allí. También dice que los doctores Alejo de la Torre y Juan Felix de León, vieron meter, supuestamente a personas del gobierno, manotadas de boletas electorales en una urna. (Esta publicación reposa en los archivos de la biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá).










CASO 7. ADULTERACIÓN DE ACTAS ELECTORALES.
Y esta que encontré en el año 2001 pero que corresponde a las elecciones de 1998 y que siempre he considerado como la joya de la corona o la reina de las pruebas dentro de la investigación de Fraude Electoral.

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Estas dos actas, pertenecen a las mesas 1 y 2 del puesto 86 de Chimichagua Cesar. No obstante encuentro con asombro que ambas tienen los mismos votos en los mismos candidatos es decir actas clonadas.
Las dos actas totalizan 249 votos cada una. En ambas las tarjetas no marcadas son 11, en ambas hay de a un voto nulo y en ambas hay cero votos en blanco y en ambas don Pepe Gnecco Cerchar tiene la bobadita de 124 votos. Nótese que dos de las tres firmas del jurado no coinciden.
La probabilidad matemática de que existan dos actas iguales entre 718 candidatos, que hubo para el Senado en esa ocasión y que pueden obtener cada uno entre 0 y 300 votos, es de una en un trillón. Como ganarse una lotería de 718 cifras y que cada cifra salga de un sorteo de 1 a 300. Pero estamos en el país de las maravillas y el municipio afectado no es muy lejos de Aracataca (Macondo)

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26 FORMAS DE HACER FRAUDE: En el prólogo de su libro Fraude electoral: lo que la tinta no corrige Alfonso Portela Herrán dice: “Con una legislación electoral como la actual, es muy difícil realizar unas elecciones limpias en Colombia”. Si lo expresa un alto funcionario de la Registraduría, con más de 20 años de servicio en el área electoral, hay que prestarle atención. Además porque retrata 26 formas que desde su despacho ha detectado para hacer fraude. Desde la expedición fraudulenta de la cédula hasta el escrutinio amañado, pasando por el trasteo y la compra de votos, la compra de jurados, el uso de cédulas no reclamadas, el uso de las cédulas de abstencionistas y el soborno a quienes transcriben electrónicamente los datos. Loable tarea que no obstante se estrella contra un muro infranqueable llamado ley electoral, que fue diseñada por hampones para favorecer sus intereses.

En resumen, y con el pesar de no poder, por espacio, exhibir más pruebas del fraude electoral en Colombia, queda claro que no gozamos de una democracia real. Queda claro que estamos en manos de bandidos regionales y nacionales que han hecho de las elecciones un magnífico negocio. De otra manera no se explica cómo un candidato pueda gastar 10.000 o 20.000 millones para ganar un puesto cuyos salarios en cuatro años no suman ni el 10% de esa cifra. Lo toman como una inversión. Saben que ganando tienen a su merced el presupuesto de un municipio, un departamento o un país entero.
Primero te anulan en los medios que, en su mayoría pertenecen a sus amigos. A menos que seas un candidato exótico que venda periódicos o rating, tipo embolador, bruja, indígena con atuendo, etc., te morirás esperando una entrevista, una oportunidad para expresar tus ideas o tus propuestas de campaña.
Segundo, te avasallan con su poder económico sin importarles sobrepasar los topes de gastos electorales. Más vallas de las permitidas, cuñas radiales con frecuencia insoportables, camisetas, cachuchas, tamales, dinero en efectivo por los votos.

Si aún así sigues fuerte, te hacen fraude. Ya vimos la forma burda y descarada como adulteran actas y compran funcionarios corruptos para meterse los votos que necesiten con tal de ganar la curul.
Si no pueden hacerte fraude porque cuentas con muchos testigos electorales y sales elegido, se amangualan en las corporaciones públicas (concejos, asambleas y Congreso) para volverte a anular, para que fracases como alcalde o gobernador. No te aprueban proyectos a menos que untes de mermelada a concejales, diputados y congresistas, es decir, a menos que les des contratos y puestos para lubricar sus maquinarias.

Si ganaste una elección a corporación pública y no te metes en la gavilla oficialista de turno, te dejan hablando solo aunque hagas grandes debates  y no te aprueban un solo proyecto en cuatro años. Serás el peor congresista, el peor concejal, el peor diputado.

Finalmente, si a pesar de todo alcanzas a salir elegido, tienes que ceder a las presiones burocráticas y económicas de los buitres de la patria. Si no cedes, te  desprestigian y si no te desprestigian te montan pruebas para matarte políticamente como está sucediendo ahora con el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Si no pueden matarte políticamente, te matan físicamente como sucedió con Eudaldo Díaz, alcalde del Roble.

Este es el destino de alguien que no encaje en el negocio de la política. Esto es lo que muchos aún se empeñan en reconocer como una democracia. Qué lejos están de la verdad. Urge una reforma electoral pero no hecha por congresistas que se sirven de ella para sus fechorías. Podría ser a través de una iniciativa popular para lo cual habría que recoger 1,6 millones de firmas en seis meses, es decir unos 2 millones descontando las que no son válidas. Si logramos esa hazaña, que cuesta miles de millones de pesos, el Concejo Nacional Electoral convoca a un referéndum para preguntarle al pueblo si aprueban esa ley de Reforma Electoral. No es fácil que el pueblo gane porque los caciques electorales interesados en que mantengamos nuestro sistema electoral arcaico, saldrán a pagar votos por el no. otros, pondrán al millón y medio de empleados públicos a votar por el no, so pena de perder el puesto. Y si por algún milagro ganamos el referendo, el Congreso de la República el mismo al que estamos quitando la facilidad de robar votos, tiene que avalar lo que el pueblo decida en las urnas. ¿Lo harán?  Por supuesto que no. Todo porque los constituyentes de 1991 crearon unos fascinantes mecanismos de participación ciudadana que no sirven para un carajo porque siempre terminan en el Congreso. Por esto, en 22 años de vigencia de la Constitución, no se ha podido presentar una sola ley por iniciativa popular. En conclusión, estamos a merced de lo que quieran hacer nuestros legisladores, en su mayoría elegidos con fraude. Solo una asamblea constituyente podría introducir, este y otros cambios que necesita la política para convertirse en lo que siempre debió haber sido: la profesión más noble y prestigiosa de una sociedad.

Debería preocuparnos y aterrarnos que aquellos que se eligen con fraude sean los mismos que elaboran las leyes de un país, sean los mismos que eligen contralor y procurador, sean los  mismos que aprueban el ascenso a generales, los mismos que ejercen control sobre las decisiones del presidente de la República. Mientras no depuremos el sistema electoral, esas leyes, esos nombramientos, ese control al ejecutivo seguirán en manos de tramposos que deshonran las instituciones y que convirtieron la política en un negocio sucio.

lunes, 9 de diciembre de 2013

LA INFAMIA DEL PROCURADOR (I parte)



Golpe de Estado del Procurador.

Diciembre 9 de 2013.

Hoy es un día negro para la democracia. Tal vez el peor de nuestra vida republicana.
Un procurador elegido a punta de clientelismo por el Congreso más corrupto de los últimos tiempos y reelegido por muchos de sus investigados, se atrevió a borrar de tajo la voluntad de 721.308 personas, en una decisión eminentemente política.

Inadmisible.

El Constituyente Primario ha perdido su soberanía a manos de un hombre viciado por el odio, el clasismo, el sectarismo y la fobia a ideologías ajenas a la suya.

Las mafias de la contratación, los políticos tradicionales, los concejales que no vieron correr mermelada por sus bocas hambrientas, los amantes de asesinar toros en medio de aplausos, los hampones que gustan de andar armados, las mafias del transporte, las empresas privadas que andan tras de hacerse al acueducto que subsidia el agua a los pobres, los constructores ventajosos y desordenados que ponían a pagar al Distrito las acometidas de las obras que les dejaban ganancias millonarias, los políticos que perdieron la alcaldía en las urnas y los que quieren llegar a ella en esta coyuntura, todos ellos están de fiesta. Deben estar celebrando. Imagino sus sonrisas y brindis. De eso no hay duda.

Y no solo porque su amigo el Procurador ha destituido al Alcalde de Bogotá, un hombre que desde el inicio de su período se dedicó a desmantelar los contratos desventajosos que por prebendas firmaron otros alcaldes, sino que lo ha destituido por 15 años, sacándolo para siempre de la política. La razón está clara. Hombres como Petro incomodan al establecimiento. Que lo diga el Nieto de Laureano Gómez que empezó a recoger firmas para revocarlo cuando el alcalde ni siquiera llevaba un año ejerciendo un cargo que recibió en condiciones lamentables. La ciudad destrozada física y moralmente por el saqueo al que había sido sometida por el carrusel de las contrataciones. Y no llevaba Petro un mes en el cargo cuando sus opositores ya estaban crucificándolo por la movilidad en Bogotá. ¿Quién en un mes soluciona un problema que lleva décadas enquistado en la ciudad? Una ciudad a la que entran más de 100 mil nuevos autos anualmente sin que se le construya una sola avenida en 20 años. Una ciudad, tal vez la única del mundo con 8 millones de habitantes y sin un metro y sin autopistas. Una ciudad que al inicio de su período, Petro encontró sin dinero y, además llena de huecos y obras abandonadas e inconclusas. Lo más triste es que quienes llevaron la ciudad al caos fueron los que empezaron a revocar al alcalde desde el mismo día en que se sentó en su silla.

Si bien es cierto que se cometieron improvisaciones en el manejo de las basuras, por el afán de Petro de arrancarles a las mafias los contratos que venían ejecutando con sobrecostos para el ciudadano, ese hecho amerita un llamado de atención, cuando más una sanción. Pero destituir por esto a un alcalde elegido democráticamente y fuera de eso inhabilitarlo por 15 años deja en evidencia el odio de una sentencia que por su exagerada pena, cualquiera que no conozca el hecho, puede pensar que fue proferida para castigar al peor de los hampones que haya dado Colombia.

Acabar con la vida política de un hombre que ha denunciado la corrupción y los abusos del poder, de esta rastrera manera, nos deja claro el por qué de la violencia en Colombia. La guerra no la hacen los militares. Ellos simplemente obedecen órdenes. La guerra se gesta en los escritorios donde estos buitres firman lo que les toque con tal de mantener el statu quo para unas élites que se enriquecieron en detrimento de la educación, la salud y el bienestar de millones de personas. Estos buitres se tomaron el poder hace 200 años y por lo visto, no quieren soltarlo. Así tengan que pasar por encima de la voluntad de pueblos enteros. Pueblos sumisos como el nuestro.

A quienes luchamos por depurar las costumbres políticas nos duele el corazón. La sensación de impotencia es grande. Y crece más cuando recordamos que más de 15 concejales siguen ejerciendo sus cargos después de atracar a la ciudad. Y crece más cuando recordamos que, inicialmente a Samuel Moreno, autor de los peores actos de corrupción, esta misma procuraduría lo sancionó apenas por 3 meses. Ya descubierto el entuerto y ante la presión de los medios y la ciudadanía optó por aumentar a 12 meses la sanción. Pero Samuel es de ellos. Tenían que considerarlo hasta última hora. Por eso su proceso lleva 5 años enredándose entre jueces y fiscales amigos hasta lograr la prescripción.

No soy petrista. No pertenezco a los progresistas que él lidera, de hecho hago campaña por el Voto en Blanco. Pero la noticia de su destitución injusta, exagerada y politizada nos debe preocupar a todos los demócratas y amerita una movilización ciudadana inmensa, sin precedentes. Desde luego una movilización pacífica como todas las que promovemos. Pero una movilización seria que se manifieste contra este atentado a la democracia.

Amigos y amantes de la democracia todos. Sin distingo de partidos: A las calles. Tenemos que hacernos sentir frente a ese monstruo del Procurador General de la Nación. No queda otro remedio. Dejar pasar por alto este atentado a la democracia sentará un grave precedente de indiferencia del cual se seguirán aprovechando los defensores de la clase política tradicional para seguir manejando el país desde su conveniencia.

Encojan el miedo, envuélvanlo en razones y dénselo a guardar a ese algo en lo que crean. Salgan a defender lo poquito que nos queda de democracia. Por afrentas menos crueles e infames muchos pueblos han poblado de indignación sus plazas públicas.

Los buitres de la patria no pueden seguir haciendo y deshaciendo con el país. Ellos son pocos. Nosotros somos millones. Algunos, incluso, como el hijo que se pelea por la herencia del padre mientras este agoniza, ya alistan sus campañas para reemplazar al alcalde.

A Petro lo eligió el voto limpio de 721mil personas. Al Procurador lo eligió el Voto cuestionado de 80 Senadores algunos de ellos investigados por él. La mayoría lubricados por la mermelada del Gobierno. ¿Quién tiene más autoridad si la autoridad emana del pueblo?

Armados de razones podemos derrotarlos. Pero para hacerlo se necesita decisión.
Quedan dos opciones. Quedarnos en casa viendo las noticias, imaginando la celebración de los que se benefician con este acto infame o salir a protestar. Dejarles en claro que no nos pueden pasar por encima. Que lo que se elige democráticamente se respeta. Que no estamos pintados. Que se acabaron los tiempos en que obedecíamos sus órdenes absurdas. Punto de quiebre ciudadano. Ser o no ser. Somos o no somos. Estamos o no estamos.

No se trata de defender a Petro. Los hombres pasan. Esta infamia podría estarle pasando a Juan, a Carlos o a Pepito Pérez, a usted o a mí. Se trata de defender la democracia, se trata de defender la verdad y la justicia, se trata de atacar lo que el Procurador Ordóñez representa: La autocracia maldita que quita y pone a su antojo.

El fallo arbitrario del Procurador es un Florero de Llorente que despertará al país.

NOTA: Emilio Tapia, jefe de uno de los carteles de la contratación que desfalcó a Bogotá y colaborador de la Fiscalía, confesó en una entrevista al diario EL Espectador, que los operadores de aseo se pusieron de acuerdo para tumbar a Petro, porque el alcalde se negó a prorrogar por 7 años un contrato por 2.4 billones de pesos. Según Petro, los operadores estaban cobrando 500 mil millones de pesos de más a la ciudadanía. Este es el link de la confesión: http://www.elespectador.com/noticias/temadeldia/tres-dias-de-basura-tumban-al-alcalde-articulo-463430

Esta columna tuvo una segunda parte el 13 de enero con el título "El Procurador ratifica su infamia" aquí está el link, para quienes deseen leerla:
http://gusbolivar.blogspot.com/2014/01/ratificada-la-infamia-del-procurador.html