LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES
Por Gustavo Bolívar En las campañas presidenciales suele decirse que las fórmulas vicepresidenciales son simples cálculos electorales: alianzas para sumar votos, acuerdos regionales o equilibrios burocráticos. Pero esa idea es profundamente equivocada. La fórmula vicepresidencial no es un adorno de campaña. Es el plan B del poder. Si el presidente falta —por muerte, renuncia o incapacidad— quien asume el mando del país es el vicepresidente. Es decir: el país puede terminar gobernado por esa persona. Por eso las fórmulas no deberían ser una mezcla improvisada de conveniencias políticas. Deberían ser coherentes con el proyecto de país que se propone el candidato y por el que votan hasta millones de personas. Algunas candidaturas parecen haber entendido ese principio, otras no. El senador Iván Cepeda Castro escogió como fórmula vicepresidencial a la lideresa indígena Ayda Quilcué. No es una decisión cosmética. Quilcué ha sido durante décadas una de las voces más fuertes del movimient...