PETRO, EL ÚLTIMO MÚSICO DEL TITANIC
Por Gustavo Bolívar.
Hoy se fue Petro y no voy a fingir: una mezcla de sentimientos me invaden. Por un lado contento por la bofetada histórica que les pegó a quienes juraban que se perpetuaría en el poder, como lo hace hoy Bukele o como lo intentó Uribe, pero triste porque la trampa le cortó las alas a una causa por la cual luchó desde niño.
Cuánta falta nos harán sus luchas por la reivindicación de los pobres y sus discursos contra el cambio climático. Cuánta falta harán tus batallas contra el establecimiento.
Pero hoy no muere Petro. Quienes lo conocemos, sabemos que volverá. Él sabe que la tarea está a medio camino y no morirá tranquilo hasta verla concluida.
Por esa terquedad que lo mantiene firme, siempre he pensado que Petro es como los músicos del Titánic. Nunca pierde la paciencia, nunca deja de hacer sonar su voz por los que no tienen voz, nunca sucumbe, nunca deja de luchar y aunque se ahogue nunca deja de respirar.
Por eso unas semanas después de la derrota de 2018, al ver como se levantaba de sus cenizas para volverlo a intentar, encargué al pintor y escultor Jorge Duque, ya fallecido, un cuadro que el artista no entendió hasta que terminó de pintarlo y lo observó desde lo lejos. En él, los músicos del Titanic ya han caído al mar. El Transatlántico apenas asoma su proa en el horizonte oscuro y estrellado mientras centenares de pasajeros se pelean por lograr un puesto de salvación entre los botes salvavidas.
Y como lo cuenta la historia, solo los ricos obtienen cupo.
El agua ya cubre a los músicos por completo pero como Petro, nunca dejan de tocar, nunca se desesperan ante la adversidad, nunca huyen despavoridos, nunca dejan de amenizar con su irreverencia. Vivirán por siempre dentro de ese océano de esperanza sediento de justicia y su música y su voz llegarán a todos los confines de la Tierra, incluso a los pasillos ahora solitarios pero siempre alfombrados de la que fue su casa por cuatro años y a la que ahora llegará la oscuridad.
Años después, en mi casa de Bogotá, le mostré el cuadro de los músicos sumergidos en el mar sin dejar de tocar sus instrumentos y volvió a sonreír. Sabe que es uno de ellos. Y de esos no hay muchos en el mundo.
Por eso duele que quienes creemos en su lucha sintamos que la esperanza fue derrotada, no en las urnas, sino en la sombra de las trampas.
Duele porque durante cuatro años aprendimos a mirar a Colombia con otros ojos. Aprendimos a amar la diversidad. Aprendimos que la desigualdad no era una palabra de economistas, sino el hambre de un niño, la tierra negada a un campesino, la tristeza de un soldado enviado, contra su voluntad, a defender a quienes jamás pensaron en sus necesidades; la soledad de un anciano, la impotencia de una madre que no sabe cómo alimentar a sus hijos, la incertidumbre de un joven que no sabe qué será de su futuro.
Por pensar en todos ellos, gracias, presidente.
Gracias por enseñarnos que el Estado no debía arrodillarse ante los poderosos, sino inclinarse con decisión para levantar a los más humildes.
Gracias porque millones de campesinos volvieron a labrar su propia tierra. Porque millones de niños recibieron mejor alimentación y más tiempo al lado de sus madres. Gracias porque millones de adultos mayores dejaron de acostarse con el estómago vacío. Porque las madres comunitarias fueron dignificadas. Porque los estudiantes del SENA y los médicos residentes empezaron, por fin, a recibir una remuneración por su trabajo. Porque casi medio millón de jóvenes encontraron en la educación superior gratuita una oportunidad que durante décadas les fue negada. Gracias porque nuestros soldados recibieron mejor alimentación, mejores salarios y la posibilidad de estudiar y ascender. Gracias porque hoy un buque hospital, construido en tu gobierno, recorre la costa Pacífica con profesionales y equipos capaces de salvar vidas. Un Buque que quizá el oscurantismo dote con cañones para volverlo de guerra.
Con aciertos y errores —porque ningún ser humano está por encima de ellos— Colombia es hoy un país más justo, más consciente, menos desigual, menos pobre y, sobre todo, más humano que hace cuatro años.
Y eso ya nadie podrá arrebatárnoslo.
Millones de colombianos no podemos ocultar la tristeza de despedir a un presidente que se atrevió a hacer lo que muy pocos se atreven: enfrentar las mafias enquistadas en el Estado, desafiar intereses que parecían intocables y levantar la voz frente a las mayores injusticias del planeta, aun sabiendo que al día siguiente vendrían las calumnias, las amenazas, las sanciones, las promesas de extradición y los intentos por destruirlo.
En lo personal, gracias por confiar en mí. Gracias por permitirme dirigir una entidad desde la que dejamos andando más de doscientas obras para los más humildes. Muchas ya están siendo inauguradas; las demás cambiarán la vida de miles de familias. Ese será, sin duda, uno de los mayores orgullos de mi existencia.
Pero, conociendo tu talante, sé que esto no es un adiós.
Hay hombres que llegan al poder para disfrutarlo, para servirse de él y ponerlo al servicio de sus intereses, estos son los enanos. Y hay otros que llegan para incomodar a los poderosos, para desafiar a quienes se creen dueños de las oportunidades y herederos del erario por designio divino, estos son los gigantes.
Tú fuiste de esos últimos.
Nunca aceptaste la comodidad del silencio. Nunca dejaste de pelear porque te amenazaran de muerte, porque intentaran encarcelarte, porque prometieran extraditarte o porque el establecimiento quisiera doblegarte.
Seguiste adelante. Siempre.
Por eso no puedo decirte adiós.
Hoy más de media Colombia está triste y muy pronto te va a extrañar. Te van a extrañar millones de personas que, por primera vez, sintieron que el Estado también les pertenecía.
Y más pronto que lejos, cuando empiecen a desmontar las reformas, cuando vuelvan a convertir en mercancías los derechos de la gente, cuando regresen los recortes y muchos descubran demasiado tarde el valor que tuvieron, ya no será media Colombia la que te extrañe.
Seremos muchos más.
Vuelve pronto, comandante.
Porque todavía no ha nacido otro capaz de enfrentar, al mismo tiempo, a tantos poderes corruptos sin renunciar a sus convicciones, capaz de soportar tanto odio por decir la verdad. Otro capaz de seguir caminando cuando todos esperaban verlo caer.
Hasta pronto, Gustavo Petro, esta no es una despedida porque los gobiernos terminan pero hay músicos que siguen tocando cuando el barco ya se ha hundido.
Hasta luego porque las causas que despiertan la esperanza de un pueblo quedan latiendo.
Aquí estaremos esperándote para la segunda victoria, para la segunda transformación.
Hasta siempre comandante Petro.
Descansa un poco porque para quienes creemos en esta utopía, la tarea empieza hoy.
Permitida su reproducción.

Gracias a la vida por permitirme conocer al presidente Gustavo Petro. Por su lucha por los más desvalidos y los que no tienen voz, a los esclavizados por un sistema neoliberal corrupto. Bendiciones eternas para tí y Antinella
ResponderEliminarSIEMPRE GRACIAS Y SEGUIR SIENDO EL HORGULLO DE LOS PETRO YA QUE SE DISPARCEN DE CORDOBA Y LA CUNA ES SABABNANUEVA SAN PELAYO DONDE LLEGARON LOS PETRO POR PRIMERA VEZ,DONDE HAY POETAS. NO VOY A ESTAR HORGULLOSO DE TENER ESTE APELLIDO QUE A NIVEL MUNDIAL SE CONOCE, GRACIAS
EliminarSi, la tarea de reconstrucción total.
ResponderEliminarQue buen mensaje. Me llena de sentimiento.
ResponderEliminarHasta nunca borracho corrupto
ResponderEliminarSerá que está hablando de ti mismo así se ocultan los cobardes
EliminarSu elocuencia me representa palabras escritas con el corazón ❤️ y la certeza, los Gustavos que amo y respeto 🔥. Petro, comandante Aureliano...estamos atentos!
ResponderEliminarOjalá fuera verdad todo lo que dice , pero se dedicaron fue a robar y a nadie le quitaron el hambre
ResponderEliminarTiene pruebas, vaya a la fiscalía, y dejé de repetir como loro!!
EliminarMuy buen mensaje Bolivar , inolvidable la valentía y perseverancia contra viento y marea, en su mandato, gracias Señor Gustavo Petro
ResponderEliminarGracias....Petro por abrir los ojos del pueblo que hoy sabe que si es posible otro país diferente al que nos habian mostrado por 200 años, las elotes y los medios serviles.Graciss al tocayo Bolivar amigos como el desearíamos tener todos.... Siempre leal en las buenas y malas...
ResponderEliminarGracias Gustavo Bolívar por mostrar con éste escrito una realidad que algunos pocos no conocen y se han dejado seguir engañando, por lo tanto hablan lo que no es sin darse cuenta que cometen un gran herror y lo más triste es que todo lo que se hace sin la convicción real ante los ojos de nuestro Dios tenemos que rendir cuentas.
EliminarEl Dr. GUSTAVO FRANSISCO PETRO URREGO ES EL MEJOR PRESIDENTE DE COLOMBIA. POTENCIA MUNDIAL DE LA VIDA. PAÍS DE LA BELLEZA y CORAZÓN ❤️ DEL MUNDO 💪💪💪🙏❤️🌺🙋
Se va el peor presidente en la historia de Colombia. Cuántas promesas incumplidas, cuánta corrupción, cuánta incompetencia. Que mal ser humano. Qué daño le hizo a la izquierda.
ResponderEliminarDefinitivamente la ignorancia y la estupidez son atrevidas pero al leer su patético comentario se concluye que en algunos ya son el colmo!!
EliminarEse es Petro, un hombre íntegro que deja su piel por la gente menos favorecida,que orgullo tener al mejor lider no solo del país sino para el mundo entero.
ResponderEliminarPETRO nació para luchar por las justas causas sociales ….. nunca se detendrá … es un guerrero… muy pronto lo veremos en el segundo cargo nacional…dirigiendo de nuevo los designios de la Capital del país como su Alcalde….
EliminarInnegable que ha sido el mejor presidente que nuestro pueblo colombiano ha tenido. Quedaras por siempre en nuestros corazones. Te amaremos por siempre, gracias por poner adelante a los menos favorecidos, por que siempre hubo inclusion y por ser tan humano 💛💛💛💙💙❤️❤️
ResponderEliminarExcelente, así será, volveremos...
ResponderEliminarHermosa carta. Gracias por escribir lo que muchos sentimos y no sabemos cómo decirlo.
ResponderEliminarNo hay duda que durante los ultimos 4 años en Colombia el mejor titulo que se le puede dar al gobierno de Petro es : LA MAS GRANDE ESTAFA DE TODA LA HISTORIA DE COLOMBIA.
ResponderEliminarBuen poema muy lejos de la realidad de estos últimos 4 años
ResponderEliminarGracias Gustavo Bolívar por ese mensaje tan hermoso al TITAN de Petrosky. La lealtad es tu valor principal y por eso te admira el pueblo colombiano. No dejan de existir imbeciles uribistas fachos, pero son insignificantes ante la grandeza de ustedes dos. Un abrazo gigante a los Gustavos.
ResponderEliminarRealmente Gustavo Bolivar fue quien por medio de las redes sociales en el tiempo que petro no tenia tanta gente convoco millones de jovenes y de votos por Petro. Gracias a Bolivar petro logro buena votación. Pero a petro se le crecio el egocentrismo y se olvido de gobernar, dejo a muchos corruptos que manejaran dineros publicos y desfalcaran la plata del estado y de los impuestos ciudadanos mientras el con 65 años se conseguia una amante de 31 que hasta llevo al vaticano. Luego con Sarabia y su Juliana guerrero se perdio totalmente y delego el poder por estar con las muchachas. Que decepción, hasta Veronica parece que participo en tremendo desfalco. Y ni con el agua para los niños de la guajira cumplio petro. MUchos discursitos y poco hizo el viejo. Eso si la presidencia le sirvio para hacerse cirugias y ponerse pelo. Creia que las muchachas lo querian bonito pero querian era su bolsillito. Viejos impotentes con peladas de 20 siempre es por platica.
ResponderEliminarBien por los buenos comentarios de su publicación a los feos comentarios, como decía mi abuelo a palabras necias, oídos sordos. Por mi parte mi significativas palabras para describir a nuestro presidente Petro, pero más allá de eso lo importante es el legado que dejó y que bajo sus banderas seguirás para seguir luchando por una Colombia justa y sin desigualdades
ResponderEliminarExcelente amigo. Hay un cita biblica que lo puedo comparar a Petro y a muchos luchadores que son escondidos bajo la codicia de un pueblo. Eclesiastés Cap. 9 v. 13-15. "Una ciudad pequeña con pocos habitantes, es atacada por un rey poderoso que levanta alrededor de ella una gran maquinaria de ataque. Y en la ciudad vive un hombre pobre, pero SABIO, que con su sabiduría podría salvar a la ciudad, ¡y nadie se acuerda de él!. AHi le dejo...
ResponderEliminarSi quiera de fue. Si quiera demostró que propósito jamás fue quedarse (entendió que no podía). Ojalá que sea con las herramientas de la democracia burguesa como se logre transformar al país porque la fuerza del pueblo es superior a la torpeza de quienes persisten en mantener sus privilegios. Aceite OS que Petro fue una decepción. Ni trabajo con los que lo apoyamos y tampoco supo atrae a otros sectores. Su falta de trabajo en equipo y el caos de su terquedad enterró (por ahora) el proyecto progresista.
ResponderEliminarHermosa carta Gustavo, me conmovio profundamente❤️
ResponderEliminarTremenda carta,por el bien de Colombia que así sea.
ResponderEliminarBobolivar, cómo siempre arrodillado,. besándole el trasero al psicópata Petro, tiene intereses creados y debe estar a la sombra de ese ser malvado. Usted mismo es un corrupto, incendiario y manipulador. Nunca le perdonáremos lo q les hizo a esos pobres muchachos de la primera línea. Cobarde. Es un pusilánime al servicio de Petro. Se disfraza de benefactor para hacerse más millonario. Hipócrita!!!..Miren mi casa en USA, miren mis hoteles, miren mi yate. Corrupto!!
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