viernes, 27 de enero de 2012

Personajes de la fauna colombiana 2

Continuamos con la serie de personajes que conforman nuestra “Fauna Colombiana” Esta semana veremos los perfiles psicológicos de “El morrongo” “el tuiteradicto” “la loca” “El indiferente” “La bandida” el "Yupi" el "Sabelotodo", “El taxista”


EL INDIFERENTE.
Nombre científico: Pusilanymus insapiens
Frases más usadas: “Con una marcha no se saca nada” “Esto no lo cambia nadie” “A beber y a tirar que el mundo se va a acabar” “Es mejor un mal arreglo que un buen pleito”
Tuit más común: “Qué mamera tanta quejadera, sean positivos”. “Si yo supiera que marchando cambiaba algo iba” “Como si retuitear una cadena fuera a ayudar a los secuestrados a salir de la selva”
Foto de perfil: Acostado en una hamaca.
Perfil: Es un ser cómodo por excelencia. Se mueve dentro de las leyes del importaculismo y la del menor esfuerzo. Aunque reclaman positivismo para eludir los grandes temas, los indiferentes son personas negativas y conformes.
Los filósofos los llaman pasotas. Aquellas personas que vinieron a este mundo a contar los días y verlos pasar sin el menor interés por crear o dejar huella.
Hay una ramificación de los indiferentes que apoya todas las causas desde su computadora. Sólo desde allí, porque a la hora de movilizarse no los saca de su cama ni un terremoto. Son conformes, piensan que las cosas son imposibles de cambiar y ni siquiera se toman la molestia de intentarlo. Sin darse cuenta son los responsables indirectos de la proliferación de la violencia y la corrupción que consumen al país, ya que con sus actitudes pasivas avalan y facilitan el quehacer de ladrones de cuello blanco y violentos. No reaccionan a nada. Les suben la gasolina y pagan lo que les digan. Les suben los servicios y se quejan en voz baja pero pagan. Les dicen por la red que un peaje en Colombia cuesta 6 dólares por una trocha mientras que en Estados Unidos un peaje por autopista cuesta 1 dólar y responden: Pues váyase a vivir a Estados Unidos!
Los indiferentes son los famosos pusilánimes. Los agreden, les violan los derechos, los roban, les mienten, los engañan, los utilizan y tampoco se inmutan. Al indiferente le dicen que mañana hay un terremoto y se va a jugar fútbol. Sólo se mueve cuando la tragedia lo toca a él. Entonces sale llorando por televisión, pidiendo la solidaridad de la gente y, a veces, se desespera por no sentir esa ayuda que él tanto desea y que en ocasiones tanto negó a sus semejantes. Es decir que el Indiferente sólo se mueve cuando siente en carne propia los problemas y las tragedias.
Para el indiferente somos lo que somos porque Dios así lo quiso, porque “esta vaina no la cambia nadie” porque “Es peligroso andar diciendo lo que no se debe” o, “Primero, yo, segundo yo y tercero yo, cada quién mire cómo se defiende”

Los indiferentes, desafortunadamente, son los más. Por cada 100 indiferentes, sólo hay 5, o, como máximo 10 personas que se preocupan por mejorar la sociedad, por vigilar que no se roben al país, por conquistar mejores condiciones de vida para sus hijos, e incluso para los hijos de los indiferentes.

Cuando conforman familia, los indiferentes transmiten su pusilanimidad a sus hijos. Los vuelven miedosos, les cortan las iniciativas de lucha. Les enseñan que están en una selva donde sobrevive el más fuerte y los vuelven egoístas. Jamás se toman el trabajo de hacer una obra social ni de enseñar la palabra solidaridad, entre otras cosas porque no la conocen a fondo. No quieren que sus hijos estudien carreras que los pongan en peligro o que generen controversia. Nacieron para vivir tranquilos y tranquilos mueren, aunque no saben que de todos los muertos del cementerio, serán los más fáciles y los más rápidos de olvidar.


EL MORRONGO
Nombre científico: Nadaditus de ladradoriums
Palabra más usada: “Baby” “Bebé”
Frases más usadas: “a qué horas te recojo” “Te juro que estoy diciendo la verdad” “Es sólo una amiga” “Ni siquiera me gusta” “Sería la última vieja con la que me metería” “Estás loca”
Tuit más común: “Si sigues tuiteando así de lindo me voy a enamorar”
Foto de perfil: La foto de una ballena, la de una campaña, la que sea menos una suya o una con una de sus novias oficiales.
Perfil: El morrongo es el culpable de que existan locas. Porque es un ser absolutamente engañoso, mentiroso, embaucador y polígamo.
Suele tener entre dos y quince novias, aunque sólo tres de ellas sean las oficiales. Para conseguirlas usa todo tipo de estrategias y artimañas. Desde fingir estar al borde del suicidio por su soledad, pasando por el viejo truco “soñé contigo” hasta decir piropos cursis como estos: “De qué película te escapaste” “El cielo debe estar llorando la pérdida de su angelita más linda” “Dónde estuviste metida estos últimos 20 años” “El destino movió sus fichas para que nos encontráramos” “eres la mujer que estuve esperando toda mi vida”
El morrongo es un ser muy astuto, no sé si inteligente, pero sí muy astuto. Lo de inteligente lo pongo en duda porque casi siempre se cae. Así como en la vida judicial no hay crimen perfecto, aplicada esta máxima al morrongo diríamos que: “No hay infidelidad perfecta”. Aunque sólo aplica para los morrongos porque las morrongas difícilmente se caen. Ellas construyen mentiras que convierten en verdades mientras el morrongo se olvida siempre de las mentiras que dijo. Los morrongos caen por su mala memoria, por su descuido, por olvidar los detalles y las mentiras que inventa o por creer bobas a sus novias.
El morrongo, que es la personificación del asolapado tradicional, es un cazador nato. No es su culpa. Nació polígamo pero la sociedad, la iglesia, la familia, el colegio, los prejuicios, el qué dirán la censura social, etc., hicieron de él un hombre fiel en apariencia pero un débil para luchar contra la naturaleza en la práctica. Por eso sus acciones son calculadas. No quiere quedar mal con las personas que poseen de él una imagen inmaculada. En ese sentido, el morrongo, distinto al perro, que se jacta de acumular mujeres como trofeos para sus listas privadas, buscará con paciencia sus aventuras y las concretará en silencio. Como el asesino en serie que debe celebrar sólo sus triunfos. Como a su vez sus víctimas creen lo mejor de él, el morrongo se esmerará por demostrarles que es un pendejo, cursi, inexperto que sucumbió a sus encantos irresistibles. El arma preferida del morrongo es la cara de “yo no fui”, la misma cara de “Si no me quieres creer el problema es tuyo” el mismo rostro legendario del calumniado que es capaz de llegar a la ira o a las lágrimas para salvar su honor en una discusión.

El morrongo sólo es sincero con las mujeres que no le gustan físicamente. A Ellas les dice cosas tan puras, tan transparentes y tan bellas como: “Tengo novia y la adoro” “No sería capaz de serle infiel a mi mujer” “Algún día cuando esté sólo y sin compromiso te busco porque a ti no te gustaría ser mi novia y que yo te fuera infiel”

Estas salidas tan impensables en un hombre hará que la pretendiente caiga rendida ante tan inusual espectáculo de honestidad por lo que, con toda seguridad correrá a su Facebook a escribir: “Aunque no lo crean hay hombros fieles, yo conozco uno divino. Dios te bendiga. Nunca cambies”
En cambio, cuando el morrongo le cae a una mujer que sabe que está comprometido, el morrongo le dirá que su novia es muy cansona, qué están aburridos y que la relación pende de un hilo. Que ya no se entienden y que terminarla será cuestión de días. Que no se ha ido por no hacerle daño a una persona que lo amó tanto y le entregó tantos momentos lindos.
El morrongo juega a no ser el más interesante de la manada. Siempre está a la zaga de lo que queda después de la repartición en un paseo, o de la que resulte llorando para convertirse en su paño de lágrimas. Entonces le dará cariño, le dirá que su novio es un mal hombre pero que no pierda la fe en el amor. Que aún hay hombres que aman y respetan a la vez y que aunque no lo crea, él es uno de ellos.

Al cabo del tiempo el morrongo estará saliendo con su paciente de corazón crítico y lo más probable es que la tenga por mucho tiempo, contra su voluntad, para no defraudar sus palabras. Entonces empezará a aburrirla para que la terminación sea iniciativa de su nueva novia.
Al morrongo le encantan las mujeres comprometidas, son sus preferidas. Una mujer con novio o una señora casada jamás lo llamarán en horas de la noche, tampoco le mandarán mensajes comprometedores y, si se lo encuentran por la calle con otra mujer, tampoco le harán reclamos. Por eso ama encontrar una infiel con la cual liarse. Como ellas no tienen derecho a hacerle reclamos, tratará de tener en su harem, por lo menos a dos mujeres con novio o esposa.
Cuando el morrongo caiga en desgracia, es decir, cuando sea pillado en sus fechorías cuidado, peligro: ¡Es capaz de llorar! ¡Es capaz de amenazar con suicidarse! Pero no te preocupes, le puedes decir que se mate con tranquilidad. Jamás lo hará. Su vida es demasiado deliciosa para desperdiciarla con un raticida en su estómago.



EL TUITERADICTO.
Nombre científico: Electrónicus modus vivendi
Palabras más usadas “Follow” “#FF” “Followback” “Followers” “HT” “TT”
Tuit Más común: “Hagamos TT (Trending topic) con este HT (Hashtag)” “Ya somos tendencia”
Foto de perfil: La sombra de Steve Jobs reflejada en una manzana o un afiche de la campaña de moda.
Perfil: El tuiteradicto es un zombi. No duerme, no come, no va al baño y si va, se lleva el computador o el celular. Pasa horas repasando los mismos tuits y refrescando la pantalla de inicio ávido de noticias y de comunicados de sus amigos e ídolos de la música la política, la actuación o el sarcasmo. Si tiene carro y una cuenta con datos, tuitea desde el carro y toma fotos de trancones, huecos en al vía o cosas exóticas que inmediatamente sube a la red. Reporta trancones y estados de ánimo mientras llega al trabajo o a la universidad. No dedica tiempo a sus seres queridos por andar en la caza de noticias y de seguidores. Es un ser egocentrista que está más pendiente de quienes empezaron a seguirlo que de la comida. Se preocupa más por los seguidores que perdió que por el trabajo que dejó de hacer. Pasa horas frente a su computador tratando de crear el tuit que lo saque del anonimato y cuando cree tenerlo, lo pone en su perfil y empieza a contar las retuiteadas. Por lo regular termina decepcionado al no alcanzar las +100 que todos los tuiteros anhelan.
Odia Facebook aunque tenga un par de cuentas en esa red social y llega a conocer tanto el sistema que ya sabe a qué horas poner sus mejores tuits para que más tuiteros lo lean y hasta qué temas tratar para sentirse involucrado.
Los tuiteros que no son famosos etiquetan a los famosos con la esperanza de lograr un retuit y los que son famosos juegan a tener el mayor número de seguidores con el menor número de personas a las que siguen.

Muchos roban grandes apuntes y los ponen como suyos, otros respetan el derecho de autor y entrecomillan comentarios de terceros. Tuitero que se respete apoya toda causa que considera justa y promete salir a las protestas, aunque sólo el 1% de ellos concrete su salida. Porque el día de la movilización sienten mucho dolor al dejar la red. Entonces deciden apoyar la causa desde su casa.
La dormida de un tuiteradicto tarda entre dos o tres horas en prepararse. Porque primero deciden poner el último tuit. Entonces lo piensan y lo escriben. Luego van a sus otras cuentas, porque siempre tienen varias (La seria y la de trolear a quienes le caen mal o pertenecen a equipos de fútbol o partidos políticos distintos) y se retuitean así mismos. Es muy común, también, que le den copy al tuit y corran a colgarlo en su muro de Facebook. Como en ese trabajo se les van varios minutos, consideran que ya es hora de poner un último, último tuit y lo escriben. Entonces deciden que está muy bueno como para colgarlo en Facebook y se van a ponerlo en sus muros de nuevo. Luego esperan unos minutos a ver quién les da “Me gusta”. Mientras tanto vuelven a tuiter a ver quién les ha retuiteado el último, último tuit y deciden, ahora sí, poner el último, último, último tuit. En esas se la pasan hasta que la cabeza se les dobla de sueño sobre la mesa del computador o sobre el portátil, porque muchos duermen con el computador sobre sus piernas.
Tuitero que se respete apoya su trabajo de cazar y monitorear a sus seguidores a través de aplicaciones como Favstar, socialbro, Twitcam, twuffer, este último un juguetito que le permite programar los tuits del día con la frecuencia que desee y en la cantidad que quiera.
El tuiteradicto neófito se conoce porque un lunes puede dar #FF (Follow Friend) a cualquier amigo o porque le pide a sus ídolos que los sigan cuando él ni siquiera se ha dignado seguirlos.
Los tuiteradictos son incumplidos, el síndrome del último tuit los hace perder minutos valiosos, incluso cuando el taxi está esperándolos en la puerta de la casa, incluso cuando la misma casa se está incendiando. Entonces ponen un tuit que dice “hay humo abundante en la casa #NadadeNervios”
El tuiteradicto es susceptible. A pesar de estar en una red social, qué, como su nombre lo indica es social y admite todo tipo de personas con sus disímiles apreciaciones del mundo, no está abierto a las críticas. Se baja de ánimo cuando alguien se burla de él o de su comentario y, por lo regular, opta por bloquearlo.
Quien escribe tuvo varios de estos síntomas y ahora está en tratamiento psiquiátrico.


EL TAXISTA.
Nombre científico: Varilluns Primate
Palabra más usada: “QAP”
Frases más usadas: “No voy para ese lado” “Patrón no tengo vueltas”
Tuit más común: “No se metan por la 30 está trancada, la 11 y la 7ª también”
Foto de perfil: Lavando el taxi con el agua de una quebrada
Perfil: Con el perdón de los taxistas respetuosos, que son la minoría, aquí les va a los demás, en nombre de todos los usuarios, este memorial de agravios.
El taxista es uno de los culpables del desorden y el caos en todas las ciudades. Es el símbolo del subdesarrollo y el ejemplo vivo de nuestro atraso. Primero porque es ley entre ellos no respetar las señales de tránsito o interpretarlas a su antojo, dependiendo de su afán. Por eso justifican cada uno de sus animalescos actos. Si se cruzan un semáforo es porque no venía ningún carro. Si giran en un lugar prohibido es porque les tocaba dar una vuelta muy larga. Si un taxista lleva carrera: Hace doble o triple fila en los semáforos, culebrea por entre el tráfico, gira sin poner direccionales, se pasa semáforos en Rojo, le echa el carro a los peatones que cruzan por la cebra y excede cualquier límite de velocidad. Si un taxista va sin carrera: se desplaza a la menor velocidad posible para ahorrar gasolina. Si la calle es angosta debes irte detrás hasta que aparezca la calle ancha para hacer el sobre paso o esperar hasta que recoja un pasajero. Si le llegas a pitar te va a decir: “échelo por encima”
El taxista va a donde le da la gana. Antes de quitarle el seguro a la puerta te pregunta para donde vas. Si le conviene te lleva. Si no, arranca sin decir nada. Y si tienes suerte de ser recogido, prepárate para un viaje fastidioso. Casi siempre llevan la radio a todo volumen, justo en una emisora que programa la música que más odias o, en su defecto, tendrás que aguantar el fastidioso ruido del radioteléfono que lo conecta con la operadora que no para de sonar con la voz chillona de una mujer que reparte carreras a 5 mil taxistas de la compañía. El taxista es desordenado. Nunca hace fila antes de los semáforos. Por lo regular se para sobre la cebra. En los trancones se pasa en amarillo y se para sobre el cruce, obstaculizando el paso de los que vienen cruzando. El taxista es gavillero. Si no le pagas lo que dice, si no le dejas el cambio, porque nunca tienen cambio, si le llegas a alegar por algún motivo, y lo que es peor, si lo retas a pelear, llamará a los amigos de su manada y en segundos estarás rodeado de tantos vehículos amarillos cuyos conductores bajarán con su respectiva cruceta en mano, que terminarás pidiéndole excusas, pagándole lo que le de la gana y limpiándole el vidrio con el codo.
Es charlatán. Es coqueto, te mira por el espejo retrovisor. Siempre quiere saber qué haces, si estás casada, si tienes novio y si eres infeliz con él. Cuando te vayas a bajar, si no te ha sacado el teléfono, te dará su tarjeta para que lo llames a la hora que sea sin importar a donde quieras ir.
Y si eres de malas, esto si es una minoría, el taxista es hampón y te lleva con sus amigos a dar un paseo, que ojalá resulte millonario o te jodiste. Entonces, en un semáforo se te suben dos camajanes a lado y lado por las dos puertas de atrás y lo demás es crónica judicial. Te meten al baúl o te agachan con una pistola en la cabeza y te piden las tarjetas y sus claves. Más vale que te las sepas. Luego de saquearte y ultrajarte durante dos o tres horas te dejan abandonado en el lugar más peligroso de la ciudad y te devuelven 10 mil pesos “Por si lo vuelven a atracar, patrón”
El taxista es peligroso. Cuando vayas detrás de uno de ellos conserva la distancia. Ojalá 300 o 400 metros porque si en plena marcha cualquier despistado le saca la mano haciéndole el pare, este ser de reflejos impresionantes mandará el cabrillazo a la derecha mientras frena en seco y lo más seguro es que termines arrugándole la esquina trasera izquierda del carro con el consabido problema de seguros, partes, grúas etc.
Hay Algunos que tienen el taxímetro adulterado. Por eso en los semáforos no te quedes mirando los edificios ni lo que pasa en la calle. No le quites la mirada al aparato o te harán correr 20 o 30 números en cuestión de segundos.
Tanqueando son un chiste. Primero porque nunca van solos, le tienen miedo a los señores de la manguera porque esperan a tener una carrera para ir a reaprovisionarse. “Qué pena voy a entrar un momentico a echar gas pero no me demoro” porque la mayoría usa gas. Pero cuando el carro es de gasolina, la cosa se vuelve irreal. Llenan el tanque y, para que les quepa más gasolina, ladean el carro y lo empiezan a zarandear para que la gasolina se acomode mejor y al carro le quepa más combustible. Alguien que les explique que los líquidos no se aplastan.
En favor de los taxistas debo decir que se han convertido en un gremio que colabora activamente con la policía, de hecho han protagonizado espectaculares persecuciones a bandas de delincuentes. A pesar de que renegamos tanto de ellos, hay ocasiones en las que desearíamos que apareciera un taxi desocupado, así esté conducido por el peor atarbán de la jungla. Por eso me atrevo a decir que son un mal necesario.

LA LOCA Y EL LOCO
Nombre científico: Esquizofrenium Delirium
Palabras más usadas “Contesta” “Mañé” “Guiza” “Descarado”
Frases más usadas: “!Conteste! ¿Pero por qué no contesta?” “Me borras el PIN de esa perra ya mismo” “¿Porqué me soltaste la mano, viste a alguna de tus amiguitas?” “¿Si no tienes nada qué ocultar porqué no me das tu clave de Facebook?”
Tuit más común: “A las perras les encantan los sobrados” “No es que quiera ofender a tu moza pero cuando yo digo perra, ella ladra!
Foto de perfil: Una de cuerpo entero con su vestido negro de coctel y sus botines de tacón. o un anuncio ofensivo:
Perfil: La loca es encantadora. Por lo regular es bonita y cree que su belleza le da licencia para joder. Te mira el celular, te esculca la billetera, te abre el computador, te hackea, te estudia la mirada, te contabiliza el tiempo que hay entre la oficina y el sitio de encuentro o la casa. Te pregunta para donde vas, te pregunta de donde vienes y si te quedas callado más de tres segundos te pregunta que estás pensando. Es víctima por naturaleza y cree que todo lo que dices o haces o dejas de hacer tiene como única finalidad fastidiarla, afectarla o burlarte de ella. La loca es desconfiada. Por eso agrega a tus amigos y amigas a su Facebook y les entabla conversación buscando descubrir cosas que no le has contado. La loca les tiende trampas a tus exnovias con cuentas falsas a fin de conocer si sigues saliendo con ellos o si, por lo menos, se hablan o se extrañan. Con su misma cuenta falsa trata de hacerse pasar por una hermosa mujer que quiere seducirte. Necesita estar segura, necesita saber cómo reaccionas a una invitación de una extraña. Y ay de que caigas!!! Si le dices que estás en un aeropuerto te pide una foto para saber si es cierto. Si le dices que estás con un amigo o familiar le da por saludarlo y te pide que lo comuniques. Es imposible mentirle.
Para la loca todas tus amigas y exnovias son feas, son mañé, brutas, sin estilo o son guisas. Su ego es tan grande que no admite competencia.
La loca no habla, grita. La Loca no pregunta, juzga. Llama cada 15 minutos y si te quedas sin batería prepárate a morir y a ver más tarde en la pantalla: entre 73 y 108 llamadas perdidas.
La loca manipula. Inventa enfermedades para que su pareja no salga o regrese rápido a ella. Es un ser psicológicamente muy complejo. Es tripolar. En un momento te está amando, al rato se está tratando de agredir con algún objeto contundente, más tarde se está queriendo lanzar de tu carro en movimiento porque no quisiste contestar una llamada y en la noche está pidiéndote que la lleves a cine o que te haga el amor.
La loca es excelente actriz: puede estar en la escena del apocalipsis, el final del mundo, destruyendo todo, pero si suena el timbre y es un familiar tuyo se transforma. Se peina, se alisa la ropa, abre la puerta, sonríe, pide excusas por el desorden y explica que está desbaratando el apartamento tratando de encontrar las llaves del carro que no aparecen.
Odia a los hombres, desconfía profundamente de ellos y da por descontado que será víctima de sus infidelidades. Para ella todo hombre es culpable hasta que demuestre lo contrario. La loca para oreja detrás de las puertas, escucha tus conversaciones y revisa los extractos bancarios para hacerle interventoría a tus gastos, de modo que jamás pagues una cena o un motel con tu tarjeta de crédito si no quieres morir ahorcado. Lee, una a una, las llamadas que llegan reportadas en tu factura telefónica y llama a los números que aparezcan reiteradamente para cerciorarse de que no pertenezca a una de tus amiguitas. La loca vive dándole “me gusta” a todos los apuntes feministas que encuentra en Facebook y por lo regular se aprende o escribe una lista de chistes que agreden a los hombres para sacarlos en el momento más oportuno. Del mismo modo, vive lanzando cadenas por Black Berry o Facebook tratando de concientizar a los hombres de preservar, cuidar, consentir, valorar y mil etcéteras a sus novias si no quieren que otros hagan ese trabajo por ellos.
La loca es hipócrita: saluda a sus enemigas con una gran sonrisa mientras comenta con técnica de ventrílocuo: “pobre estúpida”.
El promedio de duración del matrimonio de una loca está entre las 24 horas y los dos meses.
Cuando tiene hijos, pobres hijos, la loca es insoportable. Quiere saber quiénes son sus amigos, qué hablan, donde viven, hacerse amiga de sus padres, controlar las salidas, las llegadas (literalmente) y las relaciones amorosas de los pequeños. Suele recomendar, hacer el guiño, dar el visto bueno a las novias y novios de sus bebés y se reserva el derecho a veto. En los paseos la loca es muy singular. Vive marcando territorio a cuanto sitio llegan a comer o a divertirse y es la que maneja el dinero. El celular repicando con la loca al lado es cosa seria. Primero porque si no contestas se te vuelve un problema. Entonces tienes que contestar con el dedo puesto sobre el botón rojo, listo a colgar por si es una llamada comprometedora. Y si por casualidad es una amiga registrada y su nombre aparece en la pantalla, perdiste. Vas a escuchar algo así como: “La llamas ya mismo y le dices que no te llame más que respete que tienes novia (o esposa)… “Y quiero que pongas el alta voz porque quiero oír que dice la estúpida”. Entonces le preguntas: ¿Estás celosa? Y ella responde: ¿Celosa yo? Para nada mijito, no me conoces. Entonces le dices: Dame un beso y ella te responde: Pídaselo a esa.
Cuando estás en una junta o en alguna reunión importante de trabajo la loca llama. Y tendrás que decirle en voz alta “te amo” y si no lo quieres repetir díselo con buen volumen. Podría obligarte a decir delante del Presidente Mundial de tu compañía cosas como: “Que sí mi amor, que sí te amo” “Sí muchísimo” “Sí mi amor, eres mi vida” “Claro que estoy juicioso mi amor” “Te amo” “Que te amo!!!!”
La loca sufre de depresiones, odia el fútbol, es obsesiva con el aseo, es perfeccionista, no puede ver un cuadro ligeramente torcido porque lo nivela a ojo. Conduciendo jamás le da el paso a nadie y menos a un hombre y comprando es compulsiva. La loca no acepta que le compres algo de precio inferior a lo que te cuesten los regalos que hagas a otros miembros de tu familia. La loca es controladora, sino le das las contraseñas de tus redes sociales te termina la relación. Y en los días aquellos será un 300% más susceptible que una mujer normal. Tienes que cuidarla, consentirla, llevarle la corriente y no toser sin su permiso. Son 4, 5 o 6 días mortales, infernales. Llora, te hace sentir culpable de sus desgracias, se llena de caprichos y antojos y tendrás que abrazarla constantemente y no llevarle la contraria para que no se aflija o entre en depresión.
Si tienes hijos compite con ellos y si eres soltero compite con tus hermanos o tus padres por llevarse el mayor botín. Sufre cuando gastas dinero porque asume que es de ella. Por las buenas es adorable, consentidora, inteligente, excelente amante y buena novia y esposa. Reclama fidelidad porque suele ser fiel. Con un buen tratamiento psicológico podrías hacer de ella la mujer ideal.
El loco, por su parte, hace casi todas las mismas cosas que hace la loca pero suele ser más violento, llegando incluso a matar por celos, por sospecha o simple ira. Al loco se atribuyen muchos crímenes pasionales ya que mientras la loca mechonea a su contrincante, el loco le puede meter un tiro.


LA BANDIDA
Nombre científico: Sexoadiptus tremends
Palabra más usada: “Solteras pero jamás solas” “Casadas sí, presas no” “Volver con tu ex… Nooo.. Figurita repetida no completa el álbum”
Tuit más común: “Hasta que llegue el indicado, disfruten al equivocado”
Foto de perfil: Pasada de tragos, en grupo con sus amigos de rumba.
Perfil: La bandida es cosa seria. A diferencia de la prepago, la bandida no está con muchos hombres a la vez por dinero, sino por gusto. Les encanta el paseo, la rumba, el concierto: el problema es que para cada evento tienen un fulano en lista. El peligro de las bandidas y los bandidos es su inteligencia. Dada su infidelidad han desarrollado una habilidad que raya en la impunidad para ocultar sus crímenes. Y más te vale que no los pilles porque de seguro sus lágrimas terminarán haciéndote pedir perdón por haberla calumniado. Los bandidos son sistemáticos. En su Blackberry tienen no menos de 140 contactos y a todos les está dando el ladito mientras llega un nuevo viernes. Comenzando porque, en el caso de las bandidas, ponen fotos provocativas tipo vestido de baño y viven lanzando cadenas para que sus agregados respondan a través de caritas y emoticones, si ellas les gusta, si saldrían con ellas o si le quieren hacer el amor. Desde el jueves están cuadrando agenda. Porque son rumberas a morir. Ese día decide con quién saldrá esa noche y con quién al día siguiente. Como conoce las cualidades de cada uno de sus admiradores y amantes, establece un cronograma acorde con sus gustos e intereses. El viernes, por ejemplo, le sale al más rumbero, al que tenga el mejor carro, el que compre mejores licores en el bar, el que ande mejor vestido. El sábado va a cine en la tarde con alguien que no le gusta como para cumplir el compromiso y no perderse de algún regalito y en la noche vuelve a meter en la lista de espera al mejor bailarín. El Domingo acepta almorzar con el que tenga más cara de bobo y por la tarde noche acepta en su casa a su mejor amigo para contarle las penas del fin de semana y gorrearle una pizza a domicilio. Las bandidas y los bandidos pocas veces se enamoran y si lo hacen se ennovian y le dan 4.890 vueltas por minuto a la pobre víctima.
Cuando el pobre las llama y el celular no timbra es porque “estaba sin batería”. Si timbra varias veces es porque “Estaba dormida”. Si no contesta un viernes o un sábado en la noche es porque estaban en misa, llegó un familiar, tiene un trabajo tenaz para entregar o porque se quedó dormida. Porque a las bandidas y a los bandidos les da sueño muy temprano los viernes y los sábados. La Bandida es feliz estrenando. Cuando tiene dinero, normal pero cuando no tiene, se inventa la manera de pedir ropa prestada, ropa que por lo regular nunca devuelve. Le encantan los accesorios y por lo regular raya en la lobería al vestir porque copian la pinta de una estrella de cine entrando a un bar de Los Ángeles y eso no es lo mismo que entrar con la misma pinta a una discoteca de Melgar o de Cuadra Picha en Bogotá.
Los bandidos se saben todos los trucos para cometer infidelidad sin dejar rastro. Pero, a diferencia de los morrongos, no tienen problema en aceptar una infidelidad y en justificarla con una desfachatez adorable. Pueden reconocer sin problemas que son sexoadictos o que tienen algún problema psicológico que no quieren tratar.
Los bandidos no se detienen ante ningún obstáculo para llegar a una rumba. Si es menor de edad falsifica la cédula o la contraseña y si no tiene permiso de sus padres o de su pareja, si la tiene, esperará hasta que se duerman para escapar por una ventana o la misma puerta principal de la casa. Cuando el bandido o la bandida tienen varias citas el mismo día se vuelven ejecutivos. Te pueden decir, veámonos un ratito aunque sea o, no me acordaba de una cita médica. El bandido pobre pasa muchas dificultades para atender tantos frentes por lo que resulta convertido en el mejor cliente de las compraventas, claro, después de agotar la estrategia de pedir plata prestada a amigos, tías, hermanos mayores y lo que es peor, a sus mismas novias. No se aterren si han recibido de una bandida o de un bandido, una cena, una bailada e incluso un regalo con dinero de una de sus novias, por lo regular, una de las oficiales. La bandida o el bandido no respetan. Cuando vas con alguien que les llegue a gustar, esperan a que te vayas al baño para sacarles el teléfono y cuadrar una cita.
Los bandidos son solidarios entre sí. Yo te presento una amiga, tu me presentas un amigo y si no conseguimos a nadie nos vamos los dos. Puede pasar. El todo es hacer honor al título que con tanto esfuerzo han ganado.
Por su parte el Bandido es todo esto que dijimos de la bandida, multiplicado por tres.


EL SABELOTODO.
Palabra más usada: “Bruto” “Cuando yo venía usted iba” “cuando yo me había leído 100 libros usted no había nacido”
Tuit más común: “No discutas con ignorantes porque te descienden a su nivel de incompetencia y en ese terreno te ganan por experiencia”
Foto de perfil:
Una foto de Albert Einstein, un cohete rumbo a la luna o la foto de una enciclopedia.
Perfil: El sabelotodo es el que menos sabe de nada. Eso sí, sólo hablan cuando se pueden lucir. Porque su rol es hacer sentir a los demás que lo saben todo. Cuando no saben algo de lo que se está hablando, se excusan, se van al baño, se inventan una llamada entrante o se van del todo. Son más tercos que un expresidente y en sus casas no falta el almanaque mundial, el libro de los Guinnes Record, una colección vieja de revistas de Selecciones de Reader´s Digest y una biblioteca con dos o tres colecciones de Salvat y el diccionario de dudas de la Real Academia de la Lengua. Desde niños compran enciclopedias temáticas, biografías, juegos para aprender jugando y ahora andan afiebrados con la versión para celulares e ipads de "quien quiere ser millonario". El sabelotodo es un fastidio. Te completa los chistes cuando apenas empiezas a contarlos y cuando te quieres lucir con una anécdota, una noticia o algún dato de interés, o espera a que termines para decir: “ya sabía” o, lo que es peor, te interrumpe para corregirte. Nunca invites a un Sabelotodo a ver una película porque te hará chiflar unas cuantas veces cuando empiece a intuir qué es lo que pasa y a contarlo sin que nadie le pregunte y menos, impensable, llevarlo a una reunión de trabajo. Terminará contratado y ocupando tu puesto.

EL YUPI.
Palabra más usada: “¿Almorzamos?” “Marica a cómo está el dólar” “¿Cartagena o Miami?” “Nos vemos en Harrys” “Mejor en Andrés”
Tuit más común: “El dólar perdió 24,56 pesos hoy. Esto está tenaz, hay que diversificar la canasta de inversión”
Foto de perfil:
Otras fotos de perfil: En cualquier ciudad importante del mundo con los edificios de fondo. En la clase ejecutiva de un avión o en alguna playa de Malasia.
Perfil: El Yupi está en alza. Con el nombramiento de, Juan Carlos Pinzón, como Ministro de Defensa, han conquistado el lugar más alto entre los de su categoría, al menos en la vida pública. No hay Yupis sin corbata. No hay Yupies que no hablen con el tono de dj de emisora juvenil. Vale la pena aceptar que son una generación de jóvenes bien preparados como el Renault Clio. La mayoría son egresados de los Andes, Harvard, Oxford, London School of Economics, Stanford, La Javeriana, la Sabana, El Rosario, la U del Norte o la Pontificia Bolivariana. La mayoría tienen especializaciones en el exterior. Salen a rumbear con la camisa por dentro del pantalón, un botón de la camisa desabrochado y, por lo regular, llegan bailando a la mesa de la dama que quieren sacar a bailar. Tienen voz y mirada de conquistadores y Yupi que se respete carga un cofrecito metálico donde porta las tarjetas personales que reparte antes de cada reunión “para que la gente vaya sabiendo que no soy cualquier pintado en la pared”. Usan lociones finas. Los que tienen plata se ponen un Rolex original y los que no un Rolex chino y, jamás se les ve un domingo. Nadie sabe dónde se meten los Yupis los fines de semana porque sólo se les ve de lunes a viernes al medio día. Leen portafolio, Semana, Soho y News Week y Time en ingles. No se pierden concierto de U2, Madonna y Black Eyed Peas aunque tengan que viajar a Miami, Buenos Aires o Ciudad de México. Viajan en Ejecutiva, cuando el tiquete es pagado por la empresa para la que trabajan y prefieren morirse de hambre antes de entrar a un Mc Donalds. La mayoría de Yupis son metrosexuales. En sus maletas de viaje no pueden faltar entre 12 y 15 frascos de productos de belleza y aseo. Y para la electrónica son los reyes. Yupi que se respete ocupa la mitad de su maletín con aparatos electrónicos. Ninguna pared les alcanza para conectarlos. El Ipod, el Ipad, el Iphone, El Blackberry, la cámara fotográfica, el computador portátil, el segundo celular, etc.


Espere la próxima semana más personajes de la "Fauna Colombiana"

lunes, 16 de enero de 2012

Justicia a Domicilio

Justicia inoperante, laxa, selectiva, politizada, arrodillada e inestable.

La condena hoy a 10 años y 3 meses al ex viceministro de Justicia Juan Camilo Salazar por el caso de Agro Ingreso Seguro, revive la polémica sobre la laxitud de nuestra justicia por cuanto el Juez lo envió a pagar su condena en su propia casa. Los colombianos nos sentimos ofendido por este tipo de privilegios dado que se siente y se comprueba con esto que no se mide con el mismo rasero a todos los delincuentes de Colombia. Veamos por qué

Primera cara de la moneda: Un hombre toca las nalgas a una mujer en Transmilenio y es condenado a 4 años de prisión. Un joven roba un celular y es condenado a 8 años de prisión. Un señor paga con un billete de 50 mil pesos, falso, y recibe 8 años de condena. Un hincha de Santafé apuñala a un hincha de Millonarios y es condenado a 21 años de Prisión por tentativa de homicidio. Un borrachín se pasa un semáforo en rojo y atropella de muerte a dos transeúntes y por ello recibe 16 años de cárcel.
Muy bien por esas condenas. Que los pasajeros aprendan a respetar a las mujeres, que los ladrones y falsificadores sepan que habrá mano dura para sus actos delictivos, que los fanáticos entiendan que el fútbol es un deporte y no un motivo para agredir al contrario y que los borrachines entiendan que al volante son asesinos en potencia acabando con la vida de inocentes. Viva la justicia y vivan esos jueces que por televisión aparecieron sacando pecho frunciendo el seño en señal de bravura y vociferando que “el que la hace la paga” y que “nuestra justicia está para aplicarse”.
La otra cara de la moneda: Alias el Tigre, y otros 30 mil paramilitares, confiesan haber participado en masacres, como la de El Salado y otras más, donde murieron miles de personas, algunas descuartizadas, algunas impúberes, otras en estado de embarazo y todas en estado de indefensión. Por ello reciben el beneficio de la “Ley de Justicia y Paz” lo que supone para estos angelitos, penas de entre 5 y 8 años. Los Primos Nule, multimillonarios contratistas, corruptos a morir, que según la contraloría subscribieron más de 2.000 contratos con el Estado en 10 años (Sólo imaginen la forma en que los ganaron) y que acabaron con media ciudad tragándose los anticipos y abandonando las obras, haciendo incurrir al Distrito y a otras entidades territoriales en sobre costos multimillonarios son condenados a 7 años de prisión. Andrés Felipe Arias, ex ministro de Justicia, regala miles de millones de pesos a una lista de multimillonarios hacendados y terratenientes con la macabra intención de que estos le devuelvan una parte del obsequio para su campaña presidencial. Por todos los delitos que cometió en el ilícito y aunque está pendiente de juicio, se presagia una condena de máximo 6 años y una feliz reclusión en la suite de un batallón. Samuel Moreno, alcalde de Bogotá, a quien un millón de personas elegimos con la esperanza de mejorar nuestra ciudad, se entrega a los corruptos, según la fiscalía se embolsilla 15 mil millones de pesos para él y para su hermano Iván y también recibe como sitio de reclusión una confortable habitación en un conjunto de viviendas militares.
Por no mencionar el caso de docenas de congresistas que han participado en masacres, desplazamientos forzados, desapariciones, robos al erario y cuyas condenas en promedio no sobrepasan los 6 años, en condiciones de comodidad inusuales en cualquier régimen carcelario del mundo y con permisos extramuros cada que les venga en gana o cuando logren certificar, con trampas, horas de estudio y de trabajo dentro del "penal". Y qué decir de aquellos que aparecen en escándalos todo el tiempo, viven y respiran en función de sacar provecho del erario como los Dávila, y nunca ven una tarjeta, ni siquiera amarilla de la justicia.
¿En qué se diferencian las dos caras de la moneda? En que los primeros, la cara de la moneda, son pobres, no tienen amigos en la Fiscalía y en las Cortes. No tienen cómo hacer favores, no influyen para nada en el transcurrir de la vida política. No tienen plata para sobornar. No tienen quién los defienda. No son amigos de expresidentes ni de periodistas ni saben secretos de quienes los juzgan. Son los famosos “excluidos”. Por eso les aplican, y así debe ser, todo el peso de la ley. Estos no recibieron educación suficiente ni necesaria y para ellos, seguramente no hubo nunca una oportunidad de empleo digna. Y seguramente, cuando fueron a estudiar a la universidad los mandaron a gestionar un préstamo con intereses al ICETEX y no lo lograron por falta de fiadores. Ellos no conocen de principios de oportunidad, habeas corpus, ni tienen dinero para pagar bufetes de abogados. Son los verdaderos "Don nadies"
En cambio los segundos, el sello de la moneda, son los consentidos de un estado diseñado y administrado por corruptos. Son los amigos de los amigos, los poderosos, los acaudalados, los recomendados por, los elegidos, los que mandan, los dueños del poder, los amigos de los periodistas y directores de medios que desde sus editoriales muchas veces los defienden y ensalzan. Son los egresados de las mejores y más costosas universidades del país y el exterior. Son el Jet Set de la corrupción. Los inmunes, los que reciben el principio de oportunidad que no es otra cosa que una siniestra puerta abierta a los delincuentes principiantes para que gasten una carta de impunidad que les regala el garitero. Esta recua de delincuentes de cuello blanco son los causantes de toda, escuchen bien, toda nuestra violencia. Ellos se roban el presupuesto nacional, los recursos de la educación, los recursos de la salud, los recursos de la vivienda pobre y los recursos destinados a generar empleo. Sin embargo, como ellos hacen las leyes y las diseñan a su medida para delinquir con el menor riesgo jurídico. Ellos, jamás reciben todo el peso de la ley como sí lo reciben los, también asquerosos delincuentes, que no pertenecen a este selecto club de hampones disfrazados de “decentes equivocados” o juzgados injustamente por haber interpretado mal una norma de contratación.
Son irrisorias las penas que reciben los privilegiados, los consentidos de la justicia, sin contar con el régimen de rebaja de penas que habitan en nuestros códigos y que se constituyen en nuestra gran vergüenza. En términos prácticos, una condena de 7 años como la de los Nule se convierte fácilmente en 4. ¿Cómo? Por cada 3 días de trabajo les rebajan uno de condena. Por cada 3 días de estudio les rebajan otro de condena. Por confesar les rebajan una sexta parte de la condena. Por delatar a otros les rebajan otra parte de la condena. Por solicitar el adelantamiento de juicio les rebajan otra sexta parte de la condena y así sucesivamente hasta llegar a los 36 meses de prisión cuando todas, todas las penas se vuelven excarcelables. ¿Así o más vergonzoso?
Luego el mensaje de la justicia es claro. Si quiere penas cortas, robe pero robe en billones y engrase las manos de sus amigos, de jueces, fiscales, procuradores, periodistas, compre testigos, compre certificados de estudio y de trabajo dentro de las prisiones. Si quiere penas cortas mate pero mate miles. Si mata miles puede arrodillar al Estado y a los presidentes ávidos de mostrar resultados ante la prensa. Porque si roba poquito, o mata o apuñala a una sola persona estará en riesgo de que los jueces, nuestros valientes jueces de la República les apliquen penas ejemplares para acallar las críticas sobre su laxitud.
Y ni qué hablar de la politización de la justicia, es decir de los fallos proferidos de acuerdo con el sesgo político e ideológico de los jueces. Todo producto de la polarización a la que nos sometieron los líderes de las facciones de extrema derecha y extrema izquierda que para infortunio del país han hecho carrera entre quienes no cuentan con criterio propio y se prestan como escuderos de gestiones y filosofías radicales que acrecientan el odio entre los colombianos.
Finalmente, la nula e inexistente separación de poderes. Las deudas que van creando los magistrados de las altas cortes entre sus electores. Porque nada más dañino que un Congreso eligiendo Procurador, magistrados del Concejo de Estado y otras altas dignidades de las cortes. El Presidente eligiendo Fiscal. Los concejos municipales eligiendo personeros.
Para destacar, y ojalá sea cierto que desaparezca, la Comisión de acusaciones compuesta por Congresistas investigando a sus mismos congresistas. Algo que en nada se diferencia al fuero militar que ya está siendo aprobado en la reforma a la justicia. A propósito de este proyecto de ley, terrible que le quiten a la Corte Suprema la facultad de investigar a los Congresistas. A todas luces suena a venganza de una corporación que por cuenta de las investigaciones de la Corte Suprema de Justicia, tiene a 60 miembros en la cárcel y a 160 investigados por corrupción, masacres y otros delitos. Si es verdad que a partir de la aprobación de la Reforma a la Justicia los Congresistas se van a investigar ellos mismos, apague y vámonos, habrán completado, estos cuestionados padres de la patria su gran obra maestra, cual es la de, asegurarse la impunidad a sus delitos. Porque los hechos están demostrando que se eligen para delinquir, muy pocos, porque los hay, para trabajar por el país.
Así que muy triste y muy preocupante que permitamos estos exabruptos de la justicia. Que no nos inmutemos porque abrir las bandas de un celular de 6 años de cárcel mientras robarse ciudades y departamentos enteros sólo de estatus.
Por todo esto, por tener una justicia primero inoperante (nuestros niveles de impunidad rondan el 85%) segundo laxa, tercero selectiva, cuarto politizada, quinto arrodillada y sexto inestable en las penas, es que robar paga, matar paga, delinquir paga. Sólo cuando tengamos una justicia respetable, los delincuentes, los de cuello blanco y los de cachucha pandeada, empezaran a respetar las leyes y de paso empezarán a respetarnos a nosotros, los hasta hoy, espectadores mudos de todo lo malo que sucede en el país.

martes, 10 de enero de 2012

Personajes de la fauna colombiana

PRIMERA ENTREGA: El ignorante, el estúpido, el mamerto, el facho, el traqueto, el falso traqueto, la prepago, el intelectual, el crítico y el corrupto.

Como dicen los abuelos, de todo hay en la viña del señor. He aquí una visión jocosa de aquellos personajes que habitan nuestra fauna. Están un poco estereotipados pero ese es el ejercicio que se hace en la creación de personajes durante la escritura de libretos. Espero los disfruten y me ayuden a enriquecerlos con sus comentarios. De antemano pido excusas a quienes se sientan aludidos pero reitero que estos son retratos estereotipados de esos personajes.

EL CORRUPTO
Nombre científico: Carniborum tremends peligrosoe
Palabras más usadas: “Soy inocente” "Llámeme al Coronel"
Tuit más común: “Es una venganza criminal de mis enemigos y detractores” o “Pido perdón si me equivoqué. Fue una mala interpretación de la ley 80. Me siento un perseguido político”
Foto de perfil:
Otra foto de perfil: Foto con el Papa en el Vaticano.
Perfil: Son la peor escoria de una sociedad. El cáncer de la administración pública, el SIDA del erario, la Sífilis de una Nación. Son seres abominables y grotescos que con tal de alimentar su ambición destruyen familias y sociedades enteras a las que privan de educarse con tal de lograr amasar fortunas que sólo sus yernos o los nuevos esposos de sus mujeres disfrutan. El corrupto no repara en daños, ni morales ni económicos. No tiene escrúpulos a la hora de robarse las ayudas destinadas a los damnificados de una tragedia y menos los recursos destinados a la educación y al desarrollo social de los niños pobres de su país. Viajan por todo el mundo con sus familias y sus amantes y los familiares de sus amantes y educan a sus hijos en las mejores universidades del mundo con el dinero del erario. A diferencia de los traquetos, los corruptos sí mueren viejos y felices jugando en el jardín con sus nietos y, por lo regular de un infarto instantáneo y fulminante como Vito Corleone, el Capo de la saga El Padrino. Sus mentes corruptas nunca se detienen. A todo le ven negocio. Tu me ayudas yo te ayudo, yo te tapo, tu me tapas, los amigos estamos para servirnos, tu me nombras un familiar yo te nombro un familiar, son algunas de sus premisas más comunes, aunque los corruptos no tienen una ideología definida. Su color político es el dinero. Hoy pueden hacer alianzas con sus enemigos y mañana con sus detractores con tal de “ir” en un negocio. A todo le encuentran ganancia. Hacen las leyes a su acomodo para poderlas violar sin peligro de ir a la cárcel. Son detestables al hablar porque manejan un cinismo aterrador. No tienen doble sino triple moral. Un día los ves en el Congreso despachándose un discurso contra los homosexuales y al día siguiente recibiendo las cuentas de las ganancias de un Motel donde reciben lesbianas y homosexuales. Son religiosos y parece que Dios los escucha porque muy pocas veces les va mal. Casi todos los negocios les salen y, las pocas veces que son juzgados y condenados logran penas tan cortas que los imagino hablando con el juez para que les de unos meses de más para no desatar la ira de los tuiteros. El corrupto es clientelista, nepotista, conciliador, componedor, mentiroso, embaucador.

En las redes se comportan de manera ejemplar. Con mucha tolerancia, no pelean, se hacen las víctimas y hasta retuitean a sus contradictores. Tienen piel de elefante. Olvidan fácilmente las ofensas y si se sienten muy agredidos por algún fulano le mandan la DIAN para que los acose hasta hacerlos creer que todo era mejor antes de enfilar baterías contra ellos. Los que mandan la DIAN son los decentes, otros mandan la moto.

Son detestables. La mayoría son gordos de tanto comer. En época de elecciones son unos camaleones completos. Te abrazan, te sonríen, se toman fotos con tus hijos en brazos y saludan de beso a las abuelitas. Te llevan médicos y odontólogos. Te prometen el paraíso y hacen lo que sea necesario por sacarte el voto. Si no tienes cédula no le interesas. Después de las elecciones se desaparece por cuatro años hasta que vuelve a necesitar tu voto. Si los votos no le alcanzan para salir elegido se contactan con un registrador municipal o departamental corrupto y le compran los votos necesarios para asegurar su curul. Compran votos y hacen alianzas hasta con el diablo con tal de ganar un cargo de elección popular. Sabe que con poder podrá recuperar, con creces, el dinero invertido en la campaña.  En sociedad se comportan de acuerdo con la votación obtenida. A mayor cantidad de votos más marranos. Conducen ebrios y si son requeridos por las autoridades, usan el tráfico de influencias para llamar un oficial de la policía para que regañe a los policías que cumplen su deber.

El corrupto ama a los indiferentes. El silencio es su mayor cómplice. Utilizan cortinas de humo para tapar sus cochinadas y no tienen problema alguno en montar pruebas contra alguien que los denuncie para hacerlo pasar como su perseguidor político. El corrupto duerme tranquilo pues no tiene conciencia. Es un ser de moral básica y flexible. No necesito decir nada más de estas alimañas. Entren a la cuenta de @yocorrupto y lean sus tuits. Ahí está sintetizada la mente, el descaro, la idiosincrasia y psicología de estos señores del mal, capaces de devorar un país entero en pocos meses.

EL IGNORANTE.
Nombre científico: Homo Insapiens
Palabras más usadas: “Todo se lo dejo a Dios” “Eso no sirve para nada” “dígale que no estoy” “Eso todo mundo se pasa”
Tuit más común: son pocos en las redes y se mueven mayoritariamente en Facebook con pie de fotos como este: “Echándome unos traguitos en casa de mi tía Julia”
Foto de perfil:
Otra foto de perfil: Una del 31 de diciembre enseñándole a un hijo a echar voladores
Perfil: Es una persona sin criterio. Hace lo que le dicen que haga. Defiende a quienes lo joden. Nunca lee, es perezoso para pensar y en las redes sociales insulta con mala ortografía. Da vergüenza ajena escucharlo opinar, por lo regular con pesimismo, sobre cualquier tema. No es raro oírlo decir cosas como: “es mejor ser pobre que rico” “mejor andar tranquilo sin que lo secuestren”, o, “mejor vivir en estrato 2 porque los servicios son más baratos” “Los repuestos de los carros nuevos son muy caros”.
No respetan normas, no hacen filas, se mueven como animalitos por las avenidas y en los semáforos siempre se paran sobre la cebra, por lo que no se dan cuenta cuando cambia a verde y terminan arrancando de último. Son muy volubles. Se dejan comer cuento de todo. Son supersticiosos, son los que descubren imágenes de la Virgen María en tazas de chocolate recién consumidas y ven números de chance en la barriga de un pescado recién arreglado para echar a la sopa. Muchos son clientes de brujos y falsos mesías. Jamás compran un Cd, o un DVD original y en todas partes piden que no les facturen para que les descuenten el IVA. El 31 de diciembre se ponen la ropa interior amarilla y al revés y a muchos les da por salir corriendo con una maleta alrededor de su manzana. A las 12 de la noche encienden voladores con la colilla de un cigarrillo y le enseñan a los hijos a ser pirómanos. Los ignorantes armados echan tiros al aire que casi siempre caen en la cabeza de algún menor de alguna casa del barrio. Son los mayores compradores de lotería, chance, baloto y les encanta jugar bingo y gastarse el sueldo en los casinos. Ignorante que se respete debe más de 10 partes a tránsito y está en cobro jurídico por una deuda que puede pagar. Nunca miden consecuencias. Los he visto darles sorbos de cerveza a sus hijos pequeños con esta frase “es que este chino tiene que ser un varón”. No acuden a los bancos por préstamos porque les da pereza que les pidan garantías y fiadores. Entonces acuden al prestamista agiotista que les otorga el crédito con el sistema gota a gota. Y la pereza les cuesta, pues el cobradiario les saca el 10% diario, es decir, 300% mensual o 3.650% anual, contra el 1.5 mensual o 18% que cobra un banco al año por el mismo dinero. Si es un ignorante con plata, hará las mismas cosas pero en el caso de los créditos todo será a la inversa. Él será el prestamista cobradiario agiotista. En las elecciones votan por el que les regale una camiseta y no tienen ni idea de lo que están proponiendo los candidatos pero sí se interesan por lo que están “regalando”. Venden el voto con facilidad y ni siquiera tienen conciencia del mal que le están haciendo a la sociedad. Sólo creen que es algo que “todos hacen”. En favor del ignorante hay que decir que es una víctima directa de la corrupción que impide que mayores recursos se destinen a la educación.

EL ESTÚPIDO
Nombre cintífico: Insensatus peligrosoe
Palabra más usada: “Vale huevo” “Chúcele” “No sea huevón” “Deje el miedo, no va a pasar nada” “¿Cuándo le llegó?”
Tuit más común: “Saliendo del gimnasio. Después voy a votar, aunque todavía no sé por quién. Allá miro”
Foto de perfil:
Una al lado de algún famoso con un pie de foto que dice por ej: Sofía Vergara abrazándome.
Perfil: El estúpido es el ser más peligroso de toda la sociedad. Primero porque no sabe que es estúpido. Segundo porque nosotros lo sabemos pero no hacemos nada por hacérselo saber. Tercero porque son tantos que ya llevan varias décadas eligiendo Presidente de la República. Cuarto porque como la estupidez, a pesar de ser una epidemia, aún no es considerada una enfermedad, las clínicas, hospitales y EPS´s aún no tienen diseñado un tratamiento para combatirla. Bueno en el caso de las EPS´s no sería razonable que un tipo tan estúpido como Palacino pudiera crear un tratamiento para la estupidez. Siempre les gusta ganar. De modo que en las elecciones votan por el que vaya encabezando las encuestas así sea de otro partido político distinto al suyo. Son tan estúpidos que en las redes sociales atacan a quienes están luchando por sus derechos y su bienestar. En los estadios putean todo el tiempo al árbitro y a los jugadores y dan por sentado que ellos lo están escuchando. A la salida, dependiendo del resultado se enfrentan contra los hinchas del equipo contrario y a veces se apuñalean y hasta se matan. Conduciendo son un peligro. Les encanta la velocidad, sobre todo si van con una nena al lado. Chatean en curva por la Blackberry mientras manejan con la rodilla y siempre tienen el billetico listo por si los paran en un retén de policía. Son los causantes de más del 90% de los accidentes trágicos. La mayoría hace cosas peligrosas y, aunque están conscientes de que pueden morir no se detienen. Por eso se dice que los cementerios están llenos de ellos. La estupidez es endémica. Un estúpido convence fácilmente a otro estúpido y este a otros estúpidos para cometer estupideces. El estúpido trabaja para estar a la moda. Le gusta frecuentar lugares donde sabe que habrá famosos para tomarse fotos con ellos y después ponerlas en Facebook. A todo el mundo le dice que es amigo de tal o cual personaje importante aunque ese importante no tenga la menor idea de su existencia. Cuando el estúpido es criminal resulta hasta mal delincuente. Siempre deja rastros de sus fechorías. En el amor es terrible. Enamora a sabiendas de que no va a corresponder, es machista o feminista según el caso, chantajea y siempre se hace pasar como la víctima de la relación. Le encanta que le gasten, es goterero y se inventa que los lugares baratos son los mejores porque los sitios de moda dizque son muy aburridos, o la música es mala, o están muy llenos. El Estúpido es un saca piedra en potencia. Le encanta llevar la contraria así sepa que el ofendido tiene la razón. Como todo les importa poco, se burlan de la gente que no es estúpida y son muy inteligentes para detectar apasionados con algún tema. Entonces los contradicen, los controvierten con argumentos desesperantes y los desesperan hasta llevarlos al suicidio. El estúpido prefiere embarazar la novia a perder la satisfacción del momento. Viven relativamente tranquilos porque se sienten el centro del mundo y la verdad es que lo son. Todos los critican a sus espaldas y se ríen de sus estupideces. Son capaces de tirarse a un río sin saber nadar, de manejar una motocicleta sin tener idea de cómo le entran los cambio o cuál es el freno y no se aterre si los ve toreando carros para cruzar una avenida por debajo de un puente peatonal. Las cárceles también están llenos de estúpidas y estúpidos pues firman documentos sin leerlos y se prestan para cualquier favor criminal sin saber que alcances tenga la hazaña. El Estúpido no compra motocicleta para transportarse sino para matarse. El idiota se mete por donde no cabe. El idiota gasta más de lo que gana. Continuará...

EL MAMERTO
Nombre científico: Pablus Gallinasus
Palabras más usadas: “Mediático (a)” “Manipuladores” “Fachos”
Tuit más común: “El pueblo está idiotizado por la manipulación mediática de los Medios de Comunicación” “El imperio y los grupos económicos desangran a nuestro pueblo”
Foto de perfil:
Otra foto de perfil: Una de Jaime Garzón.
Perfil: Hay mamertos moderados, mamertos nostálgicos y mamertos mamertos, de los que pertenecieron a la Juco cuando jóvenes, o cuyos padres estudiaron en la Patricio Lumumba de Moscú o en alguna otra universidad de Kiev, con dineros del Soviet Supremo aprobados por el Politburó. Aclaro que de ellos es que voy a hablar ahora, para que los demás mamertos no se sientan estereotipados.
Se les conoce con facilidad porque utilizan para todo la palabra “Mediático o mediática”. Son enemigos a priori de cualquier gobernante. Defiende con la vida las ideas de Marx, Engels Lenin, Ernesto Guevara, Fidel Castro y Hugo Chávez y, a nivel local, las de Piedad Córdoba. Es muy tímido para condenar los actos terroristas y los desmanes de las fuerzas extremistas de izquierda pero feroz a la hora de calificar los crímenes de los paramilitares que, para ellos, son siempre de “lesa Humanidad”. Les gusta el activismo, no se pierden una marcha y protestan por todo, hasta porque la gente no protesta. Odian al Tiempo, a RCN y a Caracol pero leen el Tiempo y ven RCN y Caracol. Nunca venden nada por que ponen sus clasificados en “Voz Proletaria”.
La mayoría adora las cuentas de “Anonymous” y casi todos han ido o sueñan con ir a Cuba. Son románticos. Quieren arreglar el mundo con letras de canciones sociales y poemas por los que algunos se han cortado las venas. Mamerto tradicional que se respete escucha canciones de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Mercedes Sosa y Facundo Cabral. Los mamertos modernos escuchan Manu Chau, Molotov y Calle 13. Odian a los Estados Unidos pero usan yines, toman Cocacola, ven cine de Hollywood y se emputan cuando les niegan la visa. Sus arengas preferida en las marchas son: “ahí están, esos son los que venden la nación” y “Uribe Paraco el pueblo está verraco”. Algunos, los viciosos, aclarando que consumidores de drogas hay entre todos los personajes de la fauna colombiana, son seres de una incoherencia que raya en el chiste. Porque no saben que con la plata que invierten en su vicio están financiando y patrocinando a esos seres que tanto detestan: los “paracos” que en esencia son narcotraficantes disfrazados de autodefensas que en el pasado asesinaron a 4.000 de los suyos, militantes de la UP. Es decir, los mamertos viciosos financian a los paras sus propias muertes. El mamerto es resentido, odia a los ricos, critica a los poderosos y tiende a ser moralista. En las redes sociales los mamertos son los más activos. Tienen un poder de convocatoria y de organización impresionante. De hecho han logrado tumbar leyes y convocar actos multitudinarios a través de tuits y mensajes en Facebook. Odian por sobre todas las cosas a Alvaro Uribe Vélez, a Pacho Santos y a José Obdulio Gaviria. En el ámbito internacional odian a Bush, padre, Bush hijo y Bush espíritu santo. Sueñan todos los días con verlos en la cárcel. Son poco religiosos. Una gran parte de ellos son ateos aunque se respetan entre sí la cursilería de creer en Cristo, siempre y cuando el creyente lo vea “como lo que fue” todo un guerrillero que se opuso al poder de los emperadores explotadores y abusadores de su pueblo. Se da mucho el caso del Mamerto que empieza a ganar dinero y termina convertido en todo un Facho… De los mismos que antes detestaba. Los mamertos equivalen a las mujeres víctimas. Cualquier ley que se promulgue, cualquier proyecto que se pretende es para acabar con ellos o con los pobres que representan. También hay, y muchos, mamertos adinerados. Estos son los que verdaderamente ponen a temblar a los fachos porque tienen dinero para difundir sus ideas a través de la prensa o mediante la publicación de revistas o la compra de espacios en radio y televisión. Cuando llaman a Julio Sánchez le piden antes de hablar que no les vaya a colgar y por lo regular no pueden decir nada porque cuando van a empezar a hablar ya Julio les ha colgado. Para el mamerto los secuestrados de las Farc son prisioneros de guerra y, obviamente son partidarios del intercambio humanitario. De hecho viven citando en sus escritos el cambio que hizo Israel del soldado Guilad Shalit por 447 palestinos.
El mamerto no acepta razones. Son sesgados, trancados por dentro y por fuera con candado y jamás aceptarán una justificación de sus enemigos los fachos. A favor de los mamertos debo decir: qué tal que no existieran. Si con su oposición los corruptos hacen y deshacen, cómo sería el escenario si no existieran.

EL FACHO.
Nombre Científico: Pistolocus intolerantis
Palabras más usadas: “Terrorista” “Mamertos” “resentidos” “Salvajes”
Tuit más común: “Esa campaña de desprestigio la dirigen las ONG´s infiltradas por el terrorismo” “Vieja hijueputa debería morirse y dejarnos vivir en paz”
Foto de perfil:
Otra foto de perfil: Un letrero de las Farc atravesado por la línea roja y diagonal de prohibido. O una foto de Uribe.
Perfil: Al igual que en el mamertismo, en el fachismo también hay personas moderadas y convencidas de corazón pero hoy no vamos a hablar de ellas. Vamos a hablar del tipo que usa camuflado en su mente. El Facho es un ser eminentemente estricto y socialmente correcto. Les dice terroristas a todos los activistas sociales, incluso a los que se movilizan a favor del maltrato animal y a los que venden cebolla cabezona por las calles con un megáfono en una “carreta bomba”. Es un ser obsesivo con la seguridad. Sólo censura las muertes de los enemigos, pero justifica y lo que es peor, celebra como un gol de la selección Colombia las bajas enemigas. Del mismo modo, condena con palabras de grueso calibre los malos actos de la guerrilla, pero es benévolo con los malos actos del ejército o la policía a las que llama “equivocaciones” o “errores humanitarios”. Por ejemplo ante los falsos positivos puede decir cosas como: “Esos muchachos de Soacha que mataron eran unos vagos”. Cuando algún miembro de la logia derechista cae preso es un “Preso político”. Nunca se refiere con malos términos a los actos terroristas de los paramilitares y las Bacrim. A estos últimos los considera “Males necesarios”, tanto que en su tiempo llegaron a considerar a Carlos Castaño como un Dios y casi todos leyeron sus “Confesiones” de la pluma del periodista Mauricio Aranguren. Juran que los empleados de la cafetería del Palacio de Justicia que fueron grabados por las cámaras de televisión entrando a la Casa del Florero, durante la toma por parte del del M–19, eran fantasmas de los verdaderos que ya el grupo guerrillero había matado y viven en campaña para sacar a Plazas Vega de la Cárcel. En Diciembre donan a la W Radio dinero para los soldados heridos en la combatey leen religiosamente las columnas de Fernando Londoño Hoyos, uno de sus máximos ideólogos. El facho peluquea a sus hijos cada semana y les hace usar cinturón desde pequeños. Tilda de marihuanero a todo el que lleve el pelo largo o un arete y alza el dedo gordo de la mano derecha cada vez que se encuentra un soldado en las carreteras. A los conductores desordenados les dice “Salvajes”. El Facho odia la música estridente y en los hoteles se quejan hasta por el sonido de una mosca. En las redes sociales regañan a todo aquel que no se refiera a los guerrilleros como terroristas y odian, por sobre todas las cosas a Hugo Chávez, Piedad Córdoba, a Iván Cepeda y, como cosa paradógica, al Presidente Santos a quien tildan de traidor por haber destapado varias ollas podridas de corrupción al gobierno que lo hizo elegir y no haber mantenido encendida la llama de la “seguridad democrática”. Siempre quisieron acabar con el Polo Democrático pero en vista de que ese partido se acabó solo dejaron de nombrarlo. En la religión son de mayoría católica y viven invocando a Dios para que les ayude a ganar sus guerras. Son buenos padres, buenos esposos colaboran en causas anticorrupción y antisecuestro. En su barrios son los que recogen firmas para acabar con discotecas, moteles, impedir que tumben muros, encerramientos y árboles y también para pedir la renuncia del Presidente de la Junta o de algún funcionario de la alcaldía menor que los ignoró o los irrespetó. Últimamente los fachos andan felices porque se les apareció la virgen. En el tribunal Superior de Bogotá apareció Mariela Contreras. Una señora que asegura que su compañero, Gustavo Caicedo, no fue asesinado en la masacre de Mapiripán, donde según la Corte interamericana de Derechos Humanos, fueron masacradas y desmembradas, 49 personas. Es decir, la masacre fue falsa o en ella no murieron sino 39 colombianos. Es mentira que el día 12 de julio de 1.997 hayan arribaron dos aviones de la Fuerza Aérea Colombiana, un Antonov-32 y un Douglas DC-3 con 200 paramilitares provenientes de Apartadó y Necoclí: Esos fueron inventos de un colectivo de abogados para estafar al Estado. Por eso piden la absolución inmediata del General Jaime Humberto Uscátegui involucrado en los hechos. Al facho cuando le hablan de “El Salado” piensa que le están hablando de una comida pasada de sal.
El facho no acepta razones. Son sesgados, trancados por dentro y por fuera con candado y jamás aceptarán una justificación de sus enemigos los mamertos.

EL TRAQUETO.
Nombre Científico: Motosierrus peligrosoe
Palabra más usada: “hijueputa” “Opérela” “Old Par” “Ya sabes cómo mueren los sapos” “Esos policías son nuestros” “Compralo” “traételas”
Tuit más común: “Parce ya compré el palco para el concierto”
Foto de perfil:
Otra foto de perfil: la de algún traqueto que ya mataron o la foto de un caballo. Nunca dan la cara.
Perfil: El traqueto normal, es un tipo que sabe que va a vivir 10 años y se la juega toda por beberse la vida de un solo sorbo. Construye fincas con casas y piscinas gigantes y lujosas pero con muy mal gusto. Eso sí, en sus propiedades no pueden faltar las cuatrimotos, los caballos finos, las lanchas y motos acuáticas y un televisor de 88 pulgadas. No tienen equipo de sonido porque contratan al artista, la orquesta o el grupo que quieran escuchar. Creen y lo saben, que todo el mundo tiene un precio y a todo el mundo tratan de comprar. Son los principales clientes de clínicas de cirugía estética. Les gusta vivir a sus anchas con muchas mujeres en su harén. Para armar sus imperios de ilegalidad se aseguran el favor de miembros corruptos de la policía, el ejército, los aparatos de justicia y los alcaldes y gobernadores locales, aunque a veces también de algún presidente de la República. Ningún traqueto llega a capo sin haberse llevado por delante enemigos, amigos y hasta familiares. Su ambición es superior a sus demás sentimientos. Al igual que los escritores de las generaciones recientes con la sombra de García Márquez, ellos no han podido borrar la sombra de Pablo Escobar, aunque muchos hayan amasado fortunas superiores. Sienten rabia por eso. El traqueto se cree dueño del mundo, se cree Dios y como tal, decide sobre la vida o la felicidad de las personas. Es despiadado y sin escrúpulos. Pero para lavar su conciencia le regala plata a los curas y a la gente pobre. No ha habido, ni hay ni habrá un narcotraficante que muera anciano y feliz o correteando a sus nietos por un jardín como en “el Padrino” la zaga de Mario Puzo. Literatura, al fin y al cabo. En la vida real mueren jóvenes o son extraditados a pagar condenas eternas en los Estados Unidos que equivale a estar muerto. Pablo Escobar, por ejemplo murió a los 43 años.
El Traqueto tiene mirada de muerto, sonrisa de muerto y voz de ultratumba. Cada cosa que dice y hace desestabiliza al universo. El traqueto es opulento, sufre de egolatría y de una necesidad urgente de mostrar lo que tiene. Por ese afán de mostrar su poder es identificado por las autoridades con facilidad. Al igual que el ignorante, también son víctimas directos de los corruptos que les negaron la oportunidad de educarse y de ser alguien en la vida. Entonces aparece el Intelectual y nos acaba el argumento diciéndonos: ¿Acaso Samuel Moreno, Andrés Felipe Arias, Los Nule, Fernando Botero Zea y otros corruptos no fueron educados en las mejores universidades de Colombia y el mundo? Como el intelectual tiene razón y nos ha dejado sin argumentos pasamos al siguiente personaje. El falso traqueto.

EL FALSO TRAQUETO.
Palabras más usadas: “Se le tiene” “No me busque” “píntela como quiera”
Tuit más común: “Mida sus palabras, parce porque usted no sabe con quién está hablando”
Foto de perfil:
Otra foto del perfil: en el puesto delantero de su camioneta 4 puertas con una botella de Old Par en la mano y todo el volumen del equipo encendido como si los sonidos salieran en la foto.
Perfil: Este señor es peor que el verdadero Traqueto. Porque como no lo es, sus ínfulas le tienen que alcanzar para parecerlo. Entonces te trata de quitar la novia, te desafía, te echa la camioneta encima, te mira mal, te putea si no le haces caso. Se endeuda Para poder mantener la caña. Compra camionetas para impresionar a las mujeres y les hace regalos que muchas veces no tienen con qué pagar. Es tramposo y anda armado, ojo!!! Y no vacilará en echar tiros al aire para que lo sepamos. En Vacaciones se alquila una finca con piscina en tierra caliente y lleva a sus amigas y amigos haciéndoles creer que es su última adquisición. Es vanidoso y a toda hora les hace creer a quienes lo rodean que la policía lo está buscando. De hecho se inventa que lo allanaron y que le apresaron “un trabajador”. Usan ropas de marca y cadena de eslabones gruesos en plata brillada alrededor de su cuello, aunque para todo el mundo sean de platino. Que no sea traqueto no significa que no lo quiera ser. Por eso busca afanosamente contactarse con algún narco real para que lo ponga a trabajar de verdad. A veces lo logran. Pero cuando no, terminan vendiendo carros o haciendo negocios de contrabando en San Andresito. Como el traqueto anda con prepagos de 5 millones a 40, el falso traqueto anda con prepagos de pueblo que le cobran entre 5 0 mil y 100 mil pesos.

LA PREPAGO
Palabras más usadas: “Amiga ese bolso está divino” “Voy para Ralito” “Que vas a hacer este finde” y “En el toque de Tiesto con mis parceritas del alma” “Me negaron la visa”
Tuit más común: “En el concierto de don Omar con unas amiguitas. Papacito como está de bueno”
Foto de Perfil:
Otras fotos de perfil: En una cuatrimoto con una finca lujosa de fondo o con un vestido o jean de brillanticos con la tarima de un concierto al fondo.
Perfil: La prepago es el ser más básico de la jungla. Heredera aventajada de las dos máximas que nos legó el narcotráfico: Trabajar poco y ganar mucho. Entre más fácil y más rápido mejor. Basan su cotización en el lema: Dime que llevas puesto y te diré cuánto vales. Por eso, gastan más del 80% de sus ingresos en mantenerse a la ultramoda. No hay marca famosa en el mundo que no esté representada en el closet de una Prepago. Pero son tan básicas y tan tontas que pagan por un bolso Louis Vuitton hasta 7 millones de pesos sin imaginar si quiera que les están vendiendo una copia exacta comprada en el Chinatown de Nueva York por 10 dólares. La prepago es buena hija, buena hermana y buena amante. Su mayor aspiración es la de llegar a ser, no el juguete de turno, sino la novia de un Narcotraficante o, por qué no, su esposa. Sus casas son las más bonitas de sus barrios y odian el estudio. “No sirve para nada amiga” Aunque debo aclarar que las operaciones estéticas son tan comunes que se las hace cualquier persona, para ellas las cirugías de implante de prótesis son vitales. Parte esencial de su razón de ser. La silicona es a la prepago lo que el maquillaje al actor. Por eso una buena cantidad de ellas están en problemas por el reciente caso de las prótesis francesas PIP rellenas de materiales cancerígenos. El segundo hogar de la prepago no es la casa de su abuelita, es el gimnasio. Allí pasa horas tonificando su cuerpo "porque la competencia es dura y ellos nos quieren perfectas". Las prepagos sufren. A veces se tienen que acostar con tipos degenerados y desagradables. Y es que en el gremio no es que haya tipos agradables. La gran mayoría por no decir todos son matones. Y acostarse con asesinos no debe ser una grata experiencia. Hay prepagos conocidas y prepagos desconocidas.


EL CRÍTICO
Palabras más usadas: “Releer” “remedo” “Desdibujado”
Tuit más común: “Mi consejo es que se dedique a otra cosa o perfeccione sus habilidades en una escuela competente”
Foto de perfil:
Otra foto de perfil: Foto de frente en plano americano, con una biblioteca de fondo
Perfil: El crítico es un señor o una señora que no pudieron llegar a ser como las personas de las cuales quieren vengarse. Suelen desbaratar obras de arte, películas, libros, esculturas, obras de teatro, reinas y programas de televisión desde la cómoda silla de un cálido y cómodo estudio. No tienen compasión alguna a la hora de calificar las obras de aquellos artistas o personajes que por razones gratuitas detestan. Por eso pierden la objetividad y también la credibilidad frente a su público. De ahí que sea un buen augurio que un crítico acabe con algún proyecto desde su columna de periódico o revista. Es seguro que triunfará. Ha sucedido con películas de Hollywood, Libros, proyectos musicales, etc. Nada les gusta, todo lo que hacen los demás es feo, de mal gusto o no está a la altura. Siempre tienen algo para criticar. Es como si no criticar les significara perder poder, no poder justificar su razón de ser o su sueldo. Cuando algo les parece bueno, aceptable, digno de admirar o que vale la pena leer o comprar, con seguridad es la obra de algún amigo, familiar o conocido. Debo confesar, en aras de no perder la objetividad, que también hay críticos, serios, respetables y que tratan de ser objetivos. Como las brujas, de que los hay los hay.


EL INTELECTUAL
Palabra más usada: “Seudo” “ignorantes” “patético”
Tuit más común: “Como dijo Kant… "En la antinomía de la razón pura especulativa encuéntrase una contradicción semejante entre la necesidad natural y la libertad, en la causalidad de los sucesos en el mundo"
Foto de perfil:
Otras fotos de perfil. Una foto suya con varios libros en desorden sobre el escritorio. Aún lado los que ha leído y al otro lado los que está releyendo.
Perfil: El intelectual es un caballero o una dama respetables que dedican su tiempo a cultivar la mente en mayor proporción que el cuerpo y el corazón. Pero el que yo les voy a retratar, es un chiste. Es el típico prepotente que no puede empezar a hablar si no es evocando una frase de algún filósofo, escritor o intelectual de mayor rango. Da pereza escucharlos o leerlos porque interrumpen cada nada sus alocuciones para hacer alusión a un hecho del pasado, un ejemplo, una anécdota u otra frase, dicho, o refrán famoso. Hablan y escriben con mucho adorno, rebuscando palabras que nadie más pueda entender para obligar a la gente a preguntarles y utilizan todas las figuras literarias que aprendieron en el bachillerato para armar sus discursos. Desde analogías pasando por hipérboles y metáforas hasta llegar a las famosas parábolas. Se refiere a las mentiras como falacias. No dice exagerado sino superlativo. No hablan de mal sonido sino de falta de acústica y para lucirse, en un discurso sobre fecundación in vitro terminan hablando de física cuántica, efecto invernadero, energía termonuclear, mecatrónica y megalomanía.
Suelen utilizar el sufijo seudo para referirse de manera despectiva a todo aquel que les caiga mal: Seudointelectual, seudopolítico, seudoescritor, etc. Cuando alguien está hablando con ignorancia dejan dibujar en sus rostros una sonrisita muy estúpida pero no lo corrigen como sí lo hace el sabelotodo. Sólo piensan en voz alta y se callan las opiniones por pesar ajeno. Nunca lleves a un intelectual a un paseo con niños porque terminará aburriéndolos con sus conciertos de música clásica por todo el camino.
Sabe que sin lentes, preferiblemente redondos, pierde credibilidad por lo que los usa así no tengan miopía ni hipermetropía ni astigmatismo.
Como dijo Woody Allen, “Los intelectuales son como la mafia, sólo se matan entre ellos”

Si quiere conocer los perfiles psicologicos de: la Loca, el morrongo, la bandida, el indiferente, el tuiteradicto, el Yupi, el sabelotodo y el Taxista, vaya al blog "Personajes de la Fauna Colombiana 2"

martes, 3 de enero de 2012

Crónica de una muerte celebrada.

"Crónica de una muerte anunciada"

Al igual que Santiago Nasar, el memorable personaje de la obra de nuestro Nóbel de literatura, “Bonito” también ignoraba que esa tarde de domingo lo iban a matar. Sólo lo sabíamos los 8 mil asistentes a plaza de Cañaveralejo.

Camuflado tras unas gafas oscuras y una cachucha, porque me daría vergüenza que alguien me viera en una corrida, ingresé a la plaza con mi hijo adolescente y me senté junto a un grupo de animados aficionados a la fiesta brava, a apreciar ese extraño "arte" consistente en masacrar toros en medio de burlas, alcohol, burlas, pañuelos blancos, oles y risas.

Luego del “paseíllo” una caminata en la que el torero se presenta al público con su cuadrilla, salió el primer toro. La plaza enmudeció. Sólo se escuchaban las notas de la canción que la banda papayera o pelayera como dicen algunos, estaba terminando de entonar. Todos nos quedamos a la expectativa de lo que iba a hacer el toro.
Un animal elegante, de pecho ancho, parado imponente y mirada altiva. En verdad infunden miedo. Sus pitones puntiagudos y de trayectoria imposible de describir, por sus curvas imperfectas, le hacen pensar a uno, que el torero ya está muerto, sin siquiera pisar el ruedo. Primera equivocación. Estaría muerto si se enfrentara al animal completo, en su estado atlético original. Pero no es así. Al momento empezó el “Tercio de varas”. Un acto de desgaste durante el cual el animal recibe una serie de punzadas en el morrillo, que le empiezan a restar energías. Luego vino el “tercio de quites” durante el cual el torero mide la bravura del Toro con lances elegantes de gran estética para los fotógrafos pero de gran fastidio para el animal.

Luego apareció un jinete muy elegante él, montado sobre un caballo muy fino, de pisadas calculadas y bailes asombrosos. El hombre, al que llaman “picador” saludó al público quitándose el sombrero y, acto seguido, se avalanzó sobre el toro con el único fin de empezarlo a desgastar físicamente.
Primero, lo hizo corretear su caballo un buen tramo y luego, empezó a clavar sobre su lomo una vara que hizo brotar las primeras gotas de sangre de un color casi negro, al pobre animal, que a esa hora se enfrentaba no solo a la prepotencia y humillación del hombre y el caballo que lo mortificaban, sin que él supiera porqué diablos, sino también al delirio de 8 mil espectadores sedientos de sangre, la mayoría embriagados de manzanilla y whisky trasvasado a las botas licoreras de cuero.

Cuando el picador o rejoneador salió del ruedo en medio de aplausos, ya el toro estaba babeando, claramente muerto de sed. Mi hijo me preguntó si le podían dar agua. Pero el agua nunca llega. En cambio apareció un tipo con pinta de acróbata de circo con unos pinchos de flores en sus manos y se paró desafiante frente al toro. El sediento animal lo miraba con curiosidad mientras el payaso se paseaba frente a él, a prudente distancia, provocándolo para que viniera a perseguirlo. Al final lo consiguió. Cuando el toro emprendió carrera tras del “banderillero”, este lo aguantó con un trote suave y adrede hasta que lo tuvo cerca para hacerle un quite, levantarse con los pies juntos y clavar sobre su lomo un par de banderillas. Unas armas coloridas con flecos de colores en un extremo y unos arpones en el otro que perforan el cuero del animal y se incrustan en su músculo, haciéndolo sangrar de nuevo. Las banderillas, muy vistosas por cierto, quedaron colgando del animal en medio de los aplausos de los asistentes.
Era sólo el inicio de la tortura. Incluso alguien me dijo que cuando los banderilleros son enanos, la gente goza más y las burlas hacia el toro son mayores.
Y así fue, luego salió otro banderillero y otro y otro y todos clavaron sus banderillas sobre la animalidad del toro conformando una especie de racimo sangriento, o un ramo de flores de cementerio sobre su espalda.

Con más sed, fastidiado, mermado físicamente, el toro miraba a la multitud sin saber qué diablos estaba pasando. A lo mejor haciéndonos muchas preguntas que nadie respondió y que se quedaron dando vueltas en el ambiente: ¿Qué les he hecho para merecer esto? ¿Por qué se ríen y celebran cada vez que me clavan un chuzo en el lomo? ¿Ustedes son los reyes del reino animal? ¿Ustedes los que pueblan las gradas son los que manejan este pobre país? Luego escarbó entre la arena como diciéndonos: ¡Con razón!

Antes de empezar la tortura, el torero hizo la venia. La gente se puso de pie para aplaudir su valentía y los músicos aumentaron el volumen del clásico “Fiesta en corraleja”. El Toreador le lanzó su sombrero como un frisbee a un personaje importante. Algún portentado de "buenos modales" de los que dicen por TV no a la violencia".
Una mujer elegante le correspondió con un beso al viento. El toro seguía la escena ahora más confundido que nunca. No hallaba si lanzarse sobre el torero o esperarlo, pero como tienen más ética que los humanos, Bonito decidió no atacarlo.

Enseguida el torero tomó la “muleta” un capote parecido a un telón de teatro, rojo por una cara y amarillo por la otra, y se acercó al toro. Con suma cautela, como estudiándolo, se acercó al animal y lo invitó a embestir con el capote que ondeaba entre sus manos. El Toro se sintió tentado y se fue en busca del trapo que lo estaba fastidiando. El torero hizo el quite con algo de maestría porque el toro cayó de rodillas a la arena y el público empezó a aplaudirlo y a gritar ¡Ole! ¡Ole! ¡Ole!

Al cabo de varias verónicas y chicuelinas y no sé qué más figuras, según los expertos, lentas como caricia del viento, elegantes y arriesgadas, el toro se rehusó a embestir de nuevo. Lucía cansado. Por la boca le salían los últimos saldos de saliva. Estaba seco. Su lengua afuera pedía agua a gritos. Pero como la faena del torero había sido “magistral” la gente enloqueció pidiéndole que entrara a matar. Otros pedían el indulto del Toro. Imaginen la prepotencia de la raza humana. Otorgar el indulto a un animal cual dioses. Otorgar el “indulto” a un animal que no ha cometido delito alguno. Finalmente se lo negaron. Qué ínfulas de Dioses tienen esos señores que consideraron que bonito no merecía pasar su vida follándose 20 vacas en un corral como semental de alguna ganadería.

"Bonito", el Santiago Nasar de esta historia, seguía inocente de su inmediato futuro. Entonces un miembro del séquito le alcanzó al verdugo una espada como de un metro de largo, puntiaguda, brillante y afilada que camufló como bastón dentro de la muleta que también recibió de manos de otro de sus ayudantes de la cuadrilla.

La plaza quedó en suspenso. El torero empezó a acercarse al pobre animal con pasos de bailarín fracasado y, poniendo la empuñadura de la espada entre su nariz y su ojo derecho empezó a medir el punto por el que esta debería atravesar el cuerpo del toro. La idea era cercenar su vena aorta de un tajo para evitar el sufrimiento del animal. Hágame el maldito favor. Evitar el sufrimiento de un animal que ya llevaba media hora siendo vejado y humillado por miles de personas.

Entonces el percusionista de la banda empezó a angustiar el ambiente con un redoble continuo que a todos puso los pelos de punta. Bonito seguía sin entender nada. Vino a saber lo que estaba pasando cuando el torero trotó hacia él con el estoque en situación y lo clavó sin misericordia. Qué dolor tan hp. La espada quedó colgando de su cuerpo porque el torero falló en su intento de atravesar el animal.

En esta primera puñalada litro, sólo le atravesó los pulmones pero no alcanzó a romperle el corazón. Supongo que fue así porque Bonito no murió. Entonces el Torero, pidió otra oportunidad a la presidencia y le fue otorgada. Ya con más odio que técnica, el perdedor de la tarde empezó a emborrachar al toro con varios pases, unos que llaman naturales y otros que llaman verónicas y logró devolverle la fe a los asistentes gracias a la respuesta de Bonito que para entonces ya se dejaba guiar sólo por el instinto de supervivencia. Estaba rabioso y no era para menos. Ese humano, que él respetó, le acababa de clavar una espada. Entonces vino el segundo intento. El Matador, que hasta ahora era solo un heridor, se volvió a parar con elegancia frente al toro que pedía clemencia con sus ojitos grandes mientras expulsaba sangre por la boca. Con una mano, el diestro (por aquello de la derecha) lo invitó a embestir el trapo rojo y con la otro apuntó con su espada. El toro aceptó el reto y se lanzó sobre su matador. Pero el humano fue más hábil y le logró incrustar la espada entre los omoplatos y el corazón, antes de esquivar sus pitones. Pero sólo fueron 80 centímetros de acero, desde la punta de tres canales hasta la empuñadura. El torito se retorció de dolor mientras le gente aplaudía a su verdugo. Porque ellos sienten, si es que lo dudan. Lo imagino sediento, moribundo, inocente aún de lo que estaba pasando, escuchando una gritería ensordecedora y atravesado por un metal. La gente aplaudía a rabiar. Algunos agitaron pañuelos blancos y levantaban sus botas licoreras hasta vaciar su contenido sobre sus bocas apuntando al cielo.

Pero como el toro no cayó al suelo, aparecieron todos los integrantes del séquito de sirvientes del torero, unos seis payasos con trajes de luces y unos sombreros negros con las orejas hacia abajo y empezaron a emborracharlo con una y otra pasada del capote por su cabeza. Una gavilla, algo así como una Convivir unida para acabar con la vida de un terrorista.

Cuando la presidencia decidió que el tiempo para que el toro muriera ya había pasado sin que Bonito besara la arena, ordenó un acto más cruel que todos los vistos. Algo así como un tiro de gracia pero con un puñal. Leí después que a ese acto le llaman “descabellar” y consiste en clavar una espadita pequeña con una punta en cruz, en la frente del toro para provocar su muerte inmediata.

La muerte de Bonito se tornó inevitable. No había una sola persona entre los 8 mil asistentes que abogara por él y menos que lo defendiera. Mi hijo con sus ojos llorosos y aterrados y yo con mi morbo de cronista éramos los únicos que lamentábamos esa secuencia de hechos violentos que estaban acabando con su vida.

En esas el matador, muy desconsolado por no haber podido matar el toro de una sola estocada, se acercó al animal, con la experiencia de un sicario matón. Se paró frente a él y sin que mediara una razón, en una especie de juicio sumario, le clavó la espadilla una, dos, y tres veces al torito, más exactamente en las cervicales, hasta que por fin, para alegría de los asistentes, cayó al piso, sediento, desangrado, humillado, martirizado. Y como tampoco murió un mozo tuvo que ultimarlo con un puñal.

Mi hijo se tapó los ojitos. Enseguida vino el veredicto del jurado o de la Presidencia como le llaman. La gente estaba dividida. Algunos lanzaban silbidos castigando la ineficacia del torero por no poder matar al animal en el primer intento y otros agitaban pañuelos blancos, tratando de premiar la faena que, a juicio de muchos, fue magistral. Al final el jurado decidió otorgarle como premio una oreja. Oigan bien: una oreja del toro asesinado. Entonces se acercaron al animalilto y, como paramilitar en olimpiadas, le quitaron una oreja con un cuchillo de cocina.

Con la oreja en la mano, para completar la salvajada, el torero dio la vuelta al ruedo en medio de aplausos, música, vivas y pañuelos blancos. Me dicen que, de haber cortado las dos, su cuadrilla lo hubiese sacado en hombros y que, incluso, la presidencia le hubiera permitido cortar el rabo al animal.

Al momento apareció un carruaje, parecido a los de la Roma antigua, su conductor amarró al toro y se lo llevó a rastras hacia el callejón. La huella del cuerpo sangrante sobre la arena fue todo lo que quedó de “Bonito”.

Cuando anunciaron el segundo de la tarde, porque los condenados eran seis, me levanté de las gradas. Entonces abracé a mi hijo y le pedí perdón en nombre de la raza humana, por algunas cosas inexplicables que suelen pasar, como las corridas. El me pidió que jamás lo volviera a traer a una plaza de toros como no fuera para ver algún artista en concierto y nos fuimos. Muy aburridos y tristes. Yo pensando en cómo empezar a escribir esta crónica y él pensando en Bonito. Me preguntó si lo iban a vender en los supermercados al día siguiente y no supe qué responderle. Entonces me dijo que jamás volvería a comer carne. Hasta ahora ha cumplido aunque le expliqué que la carne para el consumo humano se consigue sin humillar al animal, sin aplaudir cuando muere, sin martirizarlo.

Antes de que los puritanos del tema me acaben por el uso inapropiado de varios términos, que a lo mejor no son los tradicionales en la fiesta brava, dejo claro que no soy, ni seré ni quiero ser un erudito en el tema. No me interesa aprender a hablar de algo que estoy detestando tanto. Para pasar de intelectual, como lo hacen muchos, sólo me hubiera bastado con abrir Wilkipedia en este link http://es.wikipedia.org/wiki/Corrida_de_toros y citar un par de expertos y algunas frases de toreros famosos. Pero no. Sólo quiero llamar la atención, en el lenguaje parroquiano de un activista promedio, sobre algo que muchos en las redes están reclamando y es sobre el maltrato animal.

En la pasada feria de Cali fueron asesinados 58 toros, en la de Manizales serán sacrificados desde hoy, con humillación y todo, otros 60. En las ferias de Medellín y Cartagena morirán otros 80. Contando las Ferias pequeñas de toda Colombia solamente, porque como saben este arte extraño de celebrar la muerte de un animal con pañuelos blancos es popular en España y varios países de Latinoamérica, estamos hablando de la masacre de por lo menos 800 toros al año.

Calculo sin estadísticas a la mano que se sacrificarán unos 20 mil toritos en todo el mundo, obviamente en países subdesarrollados, aunque en Francia, Panamá y Portugal se continúa toreando pero sin matar al toro. 20 mil animales que crecen en condiciones infrahumanas de encierro y limitaciones sin ninguna esperanza de vida.

En defensa de los amantes de las corridas debo decir que ancestralmente tienen su razón de ser. Que apoyar la fiesta brava no los convierte en bárbaros ni mucho menos en cómplices de maltrato animal. Simplemente heredaron una extraña forma de diversión que tuvo razón de ser a mediados del siglo XVIII e incluso hasta las postrimerías del siglo pasado cuando la raza humana no había evolucionado, con cicatrices, hacia la filosofía de la no violencia. Pero ahora, en pleno siglo XXI, en pleno tercer milenio, con generaciones de niños tan inteligentes y sensibles y organizaciones defensoras de la vida animal ya no tiene razón de ser.

Hubo un síntoma que presagia un buen futuro para el fin de las corridas de toros. Las plazas ya no se llenan. O bien porque los narcos, asiduos clientes de las corridas andan en desbandada o escondidos, o porque, ojalá sea por esto, la gente ya está sintiendo vergüenza de asistir a presenciar esas ejecuciones públicas de animales que cada vez encuentran más rechazo.

A diferencia de Santiago Nasar, a quien los hermanos Vicario mataron por haberle quitado la virginidad a su hermana Ángela, “Bonito” murió sin saber por qué, sin haber cometido pecado alguno y mucho menos sin haber disfrutado de una hembra porque para mantener su ímpetu jamás fue presentado con una vaca. Esta barbarie que no puede tildarse ni de arte ni de cultura debe desaparecer de nuestro país.


Aunque la Corte Constitucional está a punto de fallar una demanda en contra de la decisión del Alcalde Petro de prohibir las corridas de toros, en Bogotá ya se abolió esta abominable masacre de animales hace dos años. 120 toros se salvaron de morir en este lapso. Se sumó Quito en Ecuador. Se sumó Durango en México. Se sumó la emblemática ciudad española de Cataluña. Ya son 90 las ciudades del mundo que han prohibido esta barbarie. Ojalá esa epidemia de cordura se expanda pronto hacia los lugares del mundo que se niegan a evolucionar hacia una mirada sublime y sagrada de la vida. La tortura no puede estar por encima de la cultura. El arte no puede estar relacionado con ninguna muerte. La tradición no puede estar por encima de la razón. La humillación y hasta el respeto por el cadáver deben ser parte de los nuevos hombres que poblamos la tierra. Sí a los Toros pero vivos y altivos como el toro de Osborne: