jueves, 27 de noviembre de 2014

CÓMO PAGAR EL METRO DE BOGOTÁ

CÓMO PAGAR EL METRO DE BOGOTÁ

Le siguen lloviendo peros al metro de Bogotá.  La veedora distrital, por ejemplo, dice que está desfinanciado en 9 billones porque el presidente Santos ofreció 6 billones para una obra que cuesta 15. Con todo respeto creo que Adriana está equivocada.  El metro sí cuesta 15 billones pero,  según al ley de Metros, a la nación le corresponde financiar el 70%, o sea 10.5  billones y a Bogotá los 4.5 billones restantes. Es decir, los 6 billones que ofreció el Presidente Santos son, o deben ser, solo un anticipo de lo que debe poner el gobierno central para financiar la obra.

Coinciden la Veedora y varios concejales de la oposición en que el alcalde Gustavo Petro no puede usar el cupo de la deuda porque aquel tiene una destinación específica (Troncal de la Boyacá, cable de Ciudad Bolívar, parques, educación, etc), y en esto pueden tener razón. En este sentido, indican que el alcalde solo podría contar con 800 mil millones. Si esto fuera cierto, estaríamos hablando de un faltante de solo 3.7 billones que, con más creatividad que esfuerzo, podemos pagar los bogotanos durante los 7 años que puede tardar la obra en ejecución.

Porque no es que la ciudad tenga que sacar ya los 3.7 billones que le faltan. Los puede prorratear en el tiempo que dure la construcción de la obra. Por ejemplo, si fueran cinco años, tendría que buscar 740 mil millones anuales. Nada imposible para una ciudad que maneja un presupuesto de 15 billones de pesos. Es decir, el costo del metro solo impactaría las finanzas del distrito en un 5%. Pero si la obra dura 7 años, el panorama es muchísimo más despejado porque al distrito solo le correspondería pagar 528 mil millones cada año. La mitad de lo que recauda por impuesto de rodamiento y sobretasa a la gasolina.

En un escenario optimista, incluso puede sobrar dinero y convertir el Metro en un gran negocio. Si reduce la inversión en un 10% y la burocracia en otro 10%, Bogotá podrá obtener un ahorro adicional de 400 mil millones anuales. Si se cobra  plusvalía a todos los predios por donde pasará el metro, podría hacerse a otra platica cuyo monto desconocemos aún pero que no se antoja despreciable. Sin contar con la valorización que tendrían que pagar en mayor o menor medida los propietarios de los predios que afecte la obra según su cercanía o lejanía con la misma.

Lo anterior sin perjuicio de que en el Congreso, dentro de la Reforma Tributaria que se discute en estos momentos, incluya una exención de impuestos a la obra del metro, lo que reduciría su costo en 2.5 billones. Es decir, a la nación solo le correspondería poner 8.75 billones y a Bogotá 3.75 billones. Que así sea.

Pero hay otro rubro que con imaginación y buena gerencia puede terminar costeando otra parte de la obra. La explotación de los locales comerciales que se construirán dentro de las 27 estaciones del metro. Por flujo de clientes, estamos hablando del metro cuadrado más caro de la ciudad. Ningún centro comercial supera el precio de un local dentro de una estación de metro que moverá en promedio entre 10 y 20 mil personas a la hora.

De modo que dejemos el pesimismo. Bogotá no es una ciudad pobre. Cada año escuchamos la noticia de que el alcalde de turno dejó de ejecutar uno o dos billones de pesos. Pues que esta vez usemos esos excedentes en una obra que ya lleva cinco o seis décadas en estudios. Bogotá es la capital de todos. La ciudad que nos ha brindado oportunidades a propios y extraños. Es quizás la única capital del mundo con más de 8 millones de habitantes, que no tiene metro.

Bogotá merece salir del atraso en movilidad. Desde hace más de una década, a sus calles ingresan, anualmente, más de 100 mil autos nuevos sin que se construya una sola avenida de importancia en los últimos 30 años. Seamos sensatos, los trancones no se los inventó Petro ni los agravará el futuro alcalde. Recuerdo que en enero de 2012, un mes después de posesionarse, ya la oposición estaba orquestando una campaña de desprestigio por la movilidad. No seamos injustos. Los trancones vienen desde la apertura, en los años 90 cuando empezaron a ingresar, sin control alguno, cientos de miles de carros importados a las calles de la ciudad, sin que se invirtiera en autopistas o, al menos, avenidas anchas. Por el contrario, las pocas avenidas de gran envergadura que existían (La Caracas, la 80 y la Av Suba, fueron tomadas por Transmilenio que las redujo a dos carriles para autos particulares. Ese es el verdadero origen de los trancones. Un millón de carros más en 10 años y  menos vías.

Es cierto que los huecos agravan el problema. Sobre todo aquellos que están situados debajo de los semáforos en intersecciones importantes, pero la máquina tapahuecos por fin despegó. Está aún lejos de la meta fijada en el contrato (60 mil huecos tapados) pero ya empieza a mostrar resultados y a un buen ritmo.

Tampoco olvidemos que la indisciplina de los conductores ahonda la situación y en esto sí que ha faltado inversión en cultura ciudadana. Ni siquiera los conductores del SITP o del Transmilenio colaboran. Los veos a diario obstruyendo las vías por cruzar el semáforo sin tener el espacio suficiente para atravesar la calle antes de que se ponga en rojo. Taxistas y particulares que no hacen fila en los cruces contribuyen al colapso de una ciudad que poco a poco abandona su fama de buen vividero.

No más trabas al metro. Hagámoslo ya. Podemos. Tenemos con qué. Y qué mejor que sea licitado por un gobierno que ha puesto especial énfasis en la transparencia de la contratación administrativa.

No es una obra imposible. En el mundo hay 186 metros en más de 60 países diferentes, muchos de ellos en ciudades con menor ingreso o menos importantes que Bogotá.

Estamos ad portas de construir una sola y modesta línea de metro de 27 kilómetros que comparadas con las 12 líneas que ya tiene el metro de Ciudad de México o los más de mil kilómetros que tiene el metro de Nueva York, nos dan una medida de la importancia y la urgencia de iniciar ya un camino que ciudades como Londres empezaron hace 152 años, Nueva York hace 146 años, Paris 114 años y muy cerquita de aquí, Medellín hace 20 años. En el vecindario tienen metro Rio de Janeiro, Caracas, Buenos Aires, Lima, Ciudad de Panamá, Montevideo, Santiago de Chile y se está construyendo el de Quito. México no solo ya tiene 12 líneas construidas que suman más de 225 kilómetros y 195 estaciones, sino que acaba de contratar la construcción de un tren de alta velocidad, el primero en América, para unir al D.F con la ciudad de Querétaro a lo largo de 210 kilómetros que los trenes recorrerán a 300 km por hora.

Como si fuera poco, en Venezuela se construyen otros tres sistemas de metro en la actualidad (Valencia, Maracaibo y los Teques)  en Brasil operan , además de el de Río, otros ocho (Brasilia, Porto Alegre, Sao Pablo, Belo Horizonte, Fortaleza, Teresina, Maceió, Recife) y en México dos adicionales al de su capital (Monterey, Guadalajara)

¿ Qué esperamos? En serio, ¿Qué esperamos?

Si no lo hacemos ahora por costoso, en 10 años va a costar el doble. La ciudad  necesita que sus legisladores, en este caso los concejales de Bogotá, se comporten a la altura histórica de las circunstancias y permitan ejecutar la obra sin necesidad de que el alcalde les otorgue una tajada del contrato.

¿ Qué esperamos? En serio, ¿Qué esperamos?



3 comentarios:

  1. La respuesta a todos estos asunto se hace muy díficl porque siempre sale a relucir por parte de unos que nadie es dueño de la verdad mientras otros se dicen dueños de la verdad y con posiciones así lo que hay es que consensar y para nada aplicar la demagócica democracia que ha dividido mas y mas a los ciudadanos.

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  2. Adiciono sobre el tema de los 186 metros, de esos más de 170 no mueven lo que mueve el Transmilenio, de hecho si se suman los metros de Berlin, Paris, Montreal juntos no mueven tantas personas, Bogotá necesita un Metro, pero no es ese Metro, a Medellin le toma casi 10 años ampliarlo 1 Km y el Metro de Buenos Aires que tiene 100 años en todo su día mueve lo que mueve el Transmilenio en 1 hora pico, Bogotá esta buscando un Metro más por SUPERFICIALIDAD, que por capacidad de transporte, también alegan corredores nuevos pero con 26.5km de corredores no es ni la caracas, nisiquiera el 0.4% de las vías de Bogotá. Es una lastima que se escoja la peor opción de Metro... pero así es mi país

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  3. El Banco Mundial advierte sobrecosto de 40%(21 Billones), el de Medellin triplico el precio... ademas cuando se termine tendrá una capacidad similar al metro de Medellin que se colapsa con 720.000 pasajeros días, pero el BM advierte que la demanda sera del 50% osea 600.000, menos del 8% de la población de Bogotá y justo lo que movería Transmilenio por la Boyacá, pero 14 Billones más barato sin el excedente, Adicionalmente que Bogotá son 20 metros de arcilla y una ciudad con propensión a inundarse que tiene todas las cajas, valvulas, etc, etc por debajo.... cuando empiecen a abrir Bogotá ese Metro se volverá el nido de ratas más grande de Colombia, y serán ratas de cuello blanco.

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